Recuperando la memoria

Sentarse al fuego de las palabras, sentirlas vivas, chispeantes, capaces de actualizar ecos eternos y tiempos inexistentes.

Aquí tienes un lugar, que la rueda permite ampliarse y abrirse para que sientas tu espacio.

Que encuentres cobijo, mirada, escucha. Pero, sobre todo, que te encuentres...

diciembre 22, 2011

NACIMIENTO

Se me deshace en los labios,
                la Nochebuena...


Sea tu alma un pesebre
y el corazón la estrella de Belén
capaz de guiarte en el camino.

Sea tu vida compartida
para que en cada nacimiento
alumbres otras vidas.

Sean tus sueños
portales que abran el mapa
hacia territorios desconocidos.

Sea tu verdad inmensa
y no necesite argumentos
para sostenerse.

Sea tu mirada un altar
al que acudan los ángeles
a conformar el coro.

Sean tus manos, pastoras,
y cobijen el rebaño donde
se cuecen los buenos designios.

Sean tus pies peregrinos
y sostengan el paso
aún sin aliento.

Sea tu voz el remanso
donde mecer las palabras
que salvan.

Sea tu piel Navidad
y en tu mesa se estrene
el milagro cotidiano.

Sea tu luz la del Niño,
de la Madre y el Padre,
en sagrado fuego.

diciembre 20, 2011

Voyeur

Contemplar las palabras al desnudo
mientras palpita tu alegría a buen resguardo
No eres capaz de sostener el ritmo de tus suspiros
de modo tal que sean imperceptibles.
Desde la ventana no puedes camuflarte
ante mis ojos.
No es tuyo el molde, le has usurpado pensando que
nadie es capaz de advertir que tal aberración exista.
Atrapado en tu obra quedas:
en ninguno de esos planos he hallado tus huellas.

diciembre 07, 2011

Magia

Sentimos la magia envuelta en aquella mirada
que no compartimos.
Supimos que ese día habíamos estado tan cerca
que la alegría de la certeza
nos acompañó hasta el territorio de los sueños.
Hubo tantas señales,
desde el espejo la piel declaraba victoria en puerta
y los latidos atropellados del corazón
fueron capaces de presentirnos.
Tal vez por eso tardé en escoger el vestido,
no daba con el perfume adecuado
y los zapatos no eran lo suficientemente
altos, bajos, cómodos o elegantes.
Creo que me recogí y solté el cabello,
cinco o seis veces.
Cambié de collares, de aros, de pulseras
y hasta de bolso buscando componer
una imagen que fuese inevitable recordar.
Para ti, fue casi igual, aunque sin tantas vueltas.
Estabas decidido a dar buena impresión,
por tanto, era necesario no hacer lo mismo
de cada día.
Si se iban a cruzar esa mañana,
bastaba con salir vestido con esa sensación
y daba igual lo que escogiera para el disfraz.
Tan ensimismados iban que aunque las direcciones eran diferentes
el contacto fue inevitable:
- Disculpe- dijo él.
- No pasa nada - dijo ella.
Y no se vieron.



noviembre 23, 2011

Anacoreta

Bebiendo el mundo, desandando modelos
enardeciendo las palabras hasta pulverizarlas
y otra vez, en holocausto.
Contra el paredón, acribillido sin poder
apretar el gatillo ni una sola vez:
desagradable certeza la de ser  vencido
cuando tienes el sabor del campeón
que celebra por anticipado
después de haber echado a andar
al Caballo de Troya.

Condenado a la madriguera, a la soledad
más irrespetuosa y casquivana
que se menea entre tu cuerpo y el suyo
sin que exista un sólo instante que permita
cuajar el hallazgo.

Malestar.
Hasta rabia,
de esa rabia a la que se le echa tierra
esperando que algo salga
y haga olvidar lo enterrado.

Mejor despiertas,
sacudes la comodidad
y admites que me necesitas:
este es uno de esos días en que me siento malvada,
mezquina, perversa y la más dañina de todas.
Anuncian temporada de lluvia interminable,
casi diluvio.
Qué pena que el agua, cuando se filtra tan profundamente,
produzca desalojo.

noviembre 22, 2011

Tesis sobre la ceguera

Incapacidad para advertir señales explícitas.
Demasiado control sobre los impulsos.
Manipulación exacerbada que impide destilar improperios merecidos,
en suma: contención de puteadas.

Uno tras otro, un calco.
Una tras otra, burda copia.
Intermitentes en el discurso,
miserables en la estrategia,
crueles en la detonación.

Cuánta alma en pena..
Incapaces de construir,
destrozan el instante.

Soy irónica,
pero tampoco la pavada.

Aunque se le ponga voluntad,
el resultado, siempre es el mismo:

las musas, de fiesta.




Una plaza

Sant Felipe Neri, en Barcelona.

A resguardo, custodiada por almas en pena,
sombras en carne viva
y desangelados mutantes
que no son capaces de repetir,
día tras día, con insensata cordura
lo que muchos se inventan
para seguir pensando que todo está bien.

Sentirme nativa, originaria en tu paisaje,
hecha de ti, tú que estás
acorralada por todos los frentes
y aún das batalla y lo harás, eternamente.

Voy y vuelvo, me has dado pase libre,
por eso te quiero.

A medida que me acerco,
                                        tiemblas,
se estremecen tus surcos
                                                     y hasta el musgo
                    palidece en orgasmo.

La fuente- inagotable para mí-,
inservible para casi todos.
Ahora llego a mojar mis manos
en los días en que salpicas silenciada
por la fiebre de los que pasan
invisibilizándote, incivilizamente.

No entienden nada, por eso no se detienen.

Quién no ha tenido una caracola entre los dedos
no es capaz de repetir el gesto, de cerrar los ojos,
y escuchar sin más.

Hasta el olor desagradable de la iglesia
se me hace presente pidiéndome que vuelva.

sancta Caecilia

Santa Patrona,
ayúdame a encontrar mi voz,
permíteme leer las actas
de donde te borraron.
Otórgame el privilegio de cavar la fosa
y sortear todos los obstáculos
hasta llegar a las catacumbas de Calixto.
Concédeme la gracia de la certeza,
el vibrato de reconocimiento,
el chispazo,
la fugacidad,
el diapazón y el silencio.
Asísteme a la hora de escoger el instrumento
que exorcice el martirio
y me permita volver a estar entera.
Flagelado el suspiro, fortalecida el alma.
Prefiero mil muertes antes que una vida inconsistente
ocultando un espíritu sensible y apasionado.
¿Habrá otro Valeriano dispuesto a darse por entero?
Háblale de mí, un instante, al menos.
A cambio prometo cantar con el corazón
y que salga por la boca.
Órgano, laud y rosas:
eras tú quién me sonrió aquella mañana en el Trastévere.

noviembre 20, 2011

Gratitud

Te salvaste y nos salvaste a todas.

Allí donde no había salida, ni salvación,
fijaste residencia permanente.
Lo inevitable no habitaba tu esencia;
para qué experimentar angustia
si había una forma no desplegada
para levantar tu reino.

Tu corazonada se hizo palabra hilada una tras otra.
La trama lista, y tu vestido, el más bello.
Gracias Scherezade.

noviembre 19, 2011

Alegato

Para dejar de escucharte tengo que quedarme sorda
y no quiero.
Para liberarme de verte tengo que quedarme ciega
y no quiero.
Para desalojar tus olores tengo que perder mi olfato
y no quiero.
Para desaprender tu piel tengo que deshollarme
y no quiero.
Para extirpar la paleta de sabores de tu cuerpo
tengo que pedir transplante de papilas gustativas
y no quiero.
Por eso, te olvido, sonrío y me quiero.

Porque sí

Me deshago cada noche
para volver a inventarme.
Abro y cierro las maletas
en cada estación
e intento comprobar
que he olvidado lo mismo de siempre.
Dejo indicios, alguna hoja con datos
que no le sirven más que a Sherlock:
inútiles porque acabo
de inventarlos.
De derecha a izquierda,
de izquierda a derecha.
De arriba a abajo,
de abajo hacia arriba.
No tan profundo.
No tan alto.
Un par de dobleces y ni siquiera hace bulto.
Sin candados.
Una etiqueta que reza un nombre desconocido.
Un número de teléfono que aún no ha sido usado por nadie.
Un abrigo nuevo: dos tallas menos,
del color más estridente, y mudo.
Sin testigos que delaten.
Excesivamente pulcro.
Edredón en el piso, sábanas revueltas.
Necesitan agua, aire y sol.
Como yo, que empiezo el día
bien hecha sólo para volver a apropiarme
del capricho derridiano.
Sin sentido el sinsentido.

noviembre 18, 2011

Cuesta blanca

Simbiosis
Un sendero sin huellas
y un sol abrasador.
La naturaleza provocando con erotismo.
Lacerante caricia del agua sobre la piel,
placer.
Sentí paz.
Que los fluidos confluyeran, fue inevitable.
Inusual provocación, solitaria.
Música de fondo, orquesta de algas, rocas y cauce cristalino.
Apoteótico. Mágico, díría.
Desnudo.
Elijo aquel instante, a repetición indefinida,
en el lecho del río y en tus brazos.

noviembre 10, 2011

Zingara confessa

Sento en el meu cor la profunditat de la memoria.
En els meus ulls el paisatge es cou a foc lent.
En aquesta terra vaig sentir l'olor de la llar.
La meva boca li va robar castanyes al foc
I la Mediterrània em va revelar la gènesi de la meva ànima.
Dona i catalana, viva i enamorada del camí.
Pelegrina, amant de la vall de Núria,
cortesana a Montserrat
i devota al Pirineu.
Insaciable en la universitas
i fent-li la cort a totes les grans vies.
Teixit amb amor l'amistat generosa de tan bonica gent ...
Encara escolto la música de la Festa Major de Gràcia,
camí per les rambles en Sant Jordi, acaricio llibres,
i les roses m'esperen.
El meu cos olor de Barcelona: impossible dissimular-ho.
d'acord

noviembre 09, 2011

Mienten

Las personas, las palabras, las caricias,
los besos, los gemidos, los abrazos,
las cartas, los llamados, los gritos,
los susurros, los silencios, los sueños,
los devotos, los ateos, los paisanos,
los foráneos, los testigos, los ausentes,
los vivos, los muertos,
los inocentes, los culpables,
los sabios, los ignorantes,
los dementes, los coherentes,
los valientes, los cobardes,
las promesas, juramentos
monumentos,
documentos:
todos, mienten.
Condenados.
Son absueltas las miradas.

Apenas barro

Fuego sagrado para lavar la pena
y ahuyentar los fantasmas.
Lluvia enfurecida para desgarrar
los sueños que no germinaron.
Brisa fresca para disipar
las cenizas que envuelven las brasas.
Y la explosión de un cielo
que se hace hielo para bajar la fiebre
que azota el espíritu.
Ensordecedor tamborileo
en la noche que gesta madrugada.

octubre 19, 2011

Respuesta

Necesitas sentir las palabras,
 no repetirlas.
Necesitas sentir por dentro la vida,

no engañarte pensando que vives.
Necesitas sentir la pureza,

recuperar la alegría primera,
                                                          la inocencia.

Necesitas dejar de inventar mentiras que cada vez te envuelven más
 momificando tu existencia.
Necesitas sentir cuáles son las danzas,
 los mantras,
 los mandalas,
las miradas valiosas.

Necesitas unir sentir, decir y hacer,
 para volver a ser quién eras
en el primer segundo de la encarnación.

Necesitas ser feliz
en este instante que llamamos presente.

octubre 15, 2011

Desapercibido

Si tan sólo te escucharas,
si reconocieras tus palabras,
si no te hiciera falta repetir
frases que no son tuyas.
Si no necesitaras citar a otros,
si pudieras citarte a ti mismo,
si el disfraz que llevas
no fuera tan exitoso para el resto del mundo...
Tienes miedo. Lo percibo.

Yo, sin embargo, no tengo miedo.

No tengo miedo a la derrota,
ni al fracaso, ni a los errores.
No tengo miedo al desaliento,
ni a la tristeza o al desencanto.
No tengo miedo a la mentira,
ni al engaño, ni a la miseria humana.
No tengo miedo a tu incoherencia,
a tu inconstancia ni a tus olvidos.
No hay miedo que pueda conmigo
si yo misma no lo permito.

No existen las equivocaciones:
normalmente son bendiciones compartidas.

Rèplica

¡No! Nadie me va a convencer de lo contrario:
yo he pasado por este sitio muchas veces,
mi calesa ha dejado huellas demasiado profundas en el camino.
Conozco los olores y los sabores de las estaciones
y soy capaz de diferenciarlos todos.
Cada uno de esos mapas ha pasado por mis manos
y los he desechado por inservibles.
Debí quemarlos para que ésto no aconteciera.
Quiénes interpretan las coordenadas jamás han pisado
estos territorios,
y se alzan como eruditos dando cátedra
desde los retretes cubiertos de mierda
que disfrazan de palcos.
Cada vez que algún viajero entra en la tienda
desenrollan confusión y pistas falsas.
Los peregrinos se pierden, sin poder aceptar
lo evidente y se tornan insensatos, imprudentes
y vulnerables.
No existen los ciclos que nos transporten al mismo lugar,
ahí la trampa.
No hay modo de pasar otra vez por el mismo camino,
esa es la puerta.
No hay tiempo para tomar atajos,
sólo despierta.
Desde el hogar la vida espera.

Estado

Hablar sin que las palabras tengan eco.
Escribir sin que las hojas queden impresas.
Respirar sin que el aire salga por la boca.
Abrazar sin que la tibieza abrigue el alma.
Gritar sin posibilidad de ser escuchada.
En presencia que es invisible.
En urgencia que se desvanece.
En abismo que es refugio y fortaleza.
Vacuidad. Nostalgia.
Dolor que no alcanza a acabar conmigo.
Sonrisa, la de la certeza y lo bien sabido.
Parpadeo y una mirada a lo lejos que calcula cuánto falta.
Atardecer que se hizo noche detrás de las cortinas.
Cansancio y hastío /previsibles).

octubre 13, 2011

Nadir

Se mueven muchas piezas,
                                       el tablero,
                      también,
y todo se acomoda
            de acuerdo con el
                                    orden divino.
Perplejidad,
                                       desorientación elegida
que no se entiende.
                                 ¿Hay que entender?
No.
O sea, no soy capaz de hacerlo.
Blancos y negros, en mosaico,
intermitentes,
a veces desnudos o agazapados
disfrazando las piezas que hacen desdibujar
las corazonadas.
Ahí están, para saltar de uno a otro,
cómo nos venga en gana.
Es divertido.
Giro completo
no lleva siempre al punto de partida:
cerrar un ciclo en 360º es una falacia.
No hay ruinas circulares,
a pesar de los árboles
que estrangulan las pisadas.
Se sale del templo
para empantanarse en la aventura
que implora el alma.
Arde el fuego sagrado sobre las cañas de bambú
que se sumergen bajo tu piel.

octubre 12, 2011

Hombre

No temas,
quemaron mi ojos para poder verte.
Oscurecieron mi vida para reconocer la luz
que te habita.
Me quitaron la piel para sentir la tibieza de tus manos
que dibujaban alegrías en mi cuerpo.
Fagocitaron mis latidos
para que tu corazón ocupara el vacío de mi pecho,
Destrozaron mis sueños para inaugurar los nuestros,
los compartidos.
Fue tumba mi vientre para dejar que la semilla
descansara hasta tu llegada.
Fui lamento y dolor para exorcizar los miedos,
la soledad y el desamparo que te precedieron
para que me encontraras, allí, en el rincón,
en el último rincón, metamoforseada de tristeza.
Aguardo la tierra prometida,
el verdor de la montaña,
el manantial que bañará mis pies, mis manos y mis cabellos
mientras tu cuerpo respira sobre mi esencia.

Prisión elegida

Hablas de amor sin conocerle.
Condenado estás a la ignorancia.
Incapaz eres de percibir quién eres
no hay sentir que tenga nido en tu desvelo.
Has sido condenado por tus mismas elecciones,
Has sido lapidado por tus mismos juicios,
Te has desangrado de pena sin hallar consuelo,
Te ha desgarrado el dolor más insoportable,
Te has conformado con nada y sientes el peso del vacío
ese, que has provocado, que no ves, que no puedes reconocer,
ni puedes llenar.
Las cuencas de tus ojos te atormenten con enfebrecidos demonios
que vomitan tu lengua y te mantienen vivo.
Tus gemidos apenas alcanzan para deslizar la hiel de tu existencia
mientras te arrastran al Monte Grande donde habitas el nicho.
Tan infeliz como semilla infértil, tan incapaz que ni siquiera puedes
arrastrarte más allá del árbol.
La Diosa del agua te espera para exorcizarte
mientras las palabras que has escrito en aquel libro
siguen pidiendo por ti.
Que cuando despiertes, entiendas.

Sin vida

Mi niña, sigues siendo mía
con un tesoro de sonrisas, de amanecidas,
de abrazos interminables y de caminatas que nunca fueron suficientes.
Pequeña que eres mujer y dices te quiero
con la ternura de una niña que da los primeros pasos.
Buscas y no encuentras sin darte cuenta de lo que sucede.
Perdiste el mapa y el territorio ya no es el mismo.
Te has conformado y las palabras se han vaciado
y ahora dicen cosas que nadie entiende aunque aprueben
desencajados.
Qué has hecho, hija, por dónde marchas,
por qué no duermes,
por qué divagas,
por qué te pierdes,
por qué no has vuelto,
por qué no oyes,
por qué no hay paz en tus ojos
que apenas guardan ecos de muerte
que tienta al alma hacia el cadalso.
Hija, nonata.
Hija sin parto, sin llanto, sin tibieza, sin placenta,
sin movimientos, sin respiración, sin ojos abiertos,
sin puños cerrados, sin latidos.
Regresas en sombras y en estertores que se hacen lengua
que no comprendo.
El velo no me permite atravesarlo,
y tú me llamas gimiendo penas que has elegido.

Todo lo puedes

Puedes decir mi nombre mil veces
y no me cansaría de escucharte
- será que me cuesta renocerme en la alborotada
magia de tu decir-.
Puedes mirar mi rostro mil veces
y no podría darte la misma imagen nueva
que tus ojos me bautizan.
Puedes esperar ansioso mis palabras
que a veces son de haikus, o de yerbabuena o de lluvia fresca
y que se escabullen en la ventana
insinuándose a tus pinceles.
Puedes acariciarme sin roce alguno
provocando el deseo ante quietas huellas
que se hacen alas e irrumpen la pureza de tu boca.
Puedes intentarlo ilusionado,
y encender la lluvia en mis madrugadas
sin lograr siquiera irrumpir los sueños
que nos abrazan.

Fenecerás al fin

A quién escribe los guiones,
a quién despliega la pluma,
a quién esgrime la trama,
a quién lacera la piel
a quién secuestra los sueños,
a quién desgarra la vida
a quién destruye sin ver.
Cómo se vive en paz y en calma
habiendo parido la monstruosidad del dolor
en los ojos del ángel.
Cómo se devora la podredumbre de las palabras
recicladas por los mismos labios cancerosos.
Cómo se dibujan planes sobre derrotados seres
necrófagos de una realidad perversa
simplemente para engalanar el ego
y subirlo a una calesa con mortaja.
Tras tus infinitas vidas y tus infinitos rostros
te descubro: no puedes esconderte.
Cancerbero te espera para acabar de cerrar el ciclo
y devolverte tu última imagen.

agosto 20, 2011

Baqueano

Para Gustavo,
quién eligió seguir a su corazón.

Peregrino,
cuajas de vida el instante y haces presente los sueños
que hemos parido.
Anfitrión,
convocas al banquete de la vida,
y  nos ofreces sitial de honor.
Guerrero,
adalid de la verdad,
custodias la pureza,
protegiéndonos de la miseria que despreciamos,
que nos habita
y que negamos más de tres veces
antes del amanecer.
Descifrador de los pliegues
bajo los cuales somos capaces
de enterrarnos vivos, sin lamento alguno.
Orfebre de las miradas,
eres capaz de destilar las lágrimas
y catalizar los miedos
que se marchitan para dar nacimiento
a la esperanza.
Alquimista:
transmutas los colores del paisaje del alma
y enciendes nuestra conciencia creadora.
Maestro,
sé que tus palabras se hacen hebras y dibujan el tejido de nuestra existencia.

agosto 19, 2011

Chispa

Presa del instante,
acorralada en la infinitud de la pampa.
Imparable y atrapada en la fugacidad.
Efímera dando pasos de inmortalidad.
Austera en el reino de la gracia.
Evanescencia pétrea y deshojada.
Germina la vida inexistente
dejando huellas en el presente.

agosto 07, 2011

Elección

Me siento un muerto en
                  vida.
Me ahogan sus besos,
sus caricias, sus cuidados,
el lustre del calzado
que cada noche coloca
junto a la cama.
Pierdo noción del tiempo
fuera de la casa.
Sonrío, hago bromas,
vivo, o casi, mientras
           trabajo.
El vertiginoso andar
del
         tren
me proyecta,
     impacto en el cristal cuando me veo
y llego a mi casa antes de llegar.
No me reconozco.
No soy yo, cómo no iba a saberlo.
Y así será hasta el fin.
Y volveré cada día aunque
no quiera:
                mi voluntad,
           desafortunada.
Un ángel  me lo había advertido.
Fui sordo.
Al menos en la pantalla
te encuentro, en viejos charlas que guardé,
por precaución.
¿Precaución?
¿Es que lo sabía yo también?
Vivo mientras releo.
Ella cocina tarareando en la cocina.
Me llama, y muero de a poco.
"-¡Querido, ya está la cena!
Luego saca al perro,
una vuelta a la manzana y
dormirá tranquilo."
Mi mascota es el único que duerme en paz
cada noche.

Cadena perpétua

Rayo de sol
sobre tus ojos muertos.
La enfermera
comprueba tus signos vitales
y sonríe al ver que respiras
                                        agonizando.
Un perro ladra, o dos.
Dicen que los animales perciben lo imperceptible.


Errante

Sonrisa perfecta,
alma de ciudad
envuelta en las manos.
Tendenciosa palabra
condensanda, derramada,
que conmueve.
Ojos cerrados
como persianas invisibles.
Herederos somos
del vacío y la nada.
Dibujamos siluetas
mudas
que corporizamos en vestigios de Dios.
No hay coordenadas
en medio del desierto
ni GPS ni estación de peaje.
Hay silencio que no es paz,
hay ausentes y muertos
y una población de voces
que ensordece desde adentro.
No tengo ganas de vivir
                                     a veces.
No tengo ganas de vivir
                                      y vivo.
Te pido perdón, Señor, por eso.

Groenlandia

Sé que te irías sin dejar rastro,
sin ninguna pista
para poder encontrarte.
Sé, que en este instante
se te acabaron las ganas
y la lista de excusas
para seguir batallando.
Sé que el descontento te habita
y que has descubierto
que nada tiene sentido.
Sé que no puedes comprender
que el afecto caduque y se torne putrefacto
bajo la caroñera mirada ajena.
Sé que te cuesta aceptar
que el vacío cotidiano sea
tú único cómplice.
Sé que en tu lista de números de emergencia
no quede ningún número por marcar
cuando el resto da ocupado.
Sé que viste morir una a una las palabras
que te reconfortaban y que hasta
Dulcinea del Toboso ha sabido existir mejor que tú.
Sé que estás sola cuando quieres compartir el mate
y que hasta la vecina tiene agenda colapsada
donde no hay lugar para recibirte.
Sé que no puedes deshacer el conjuro.
Pero, espera, hay otros lugares,
(o debiera haberlos)
Aunque, el congo Belga  ya no exista y
la Conchinchina tenga alta densidad demográfica.
De acuerdo, Donde el diablo perdió el poncho
hay demasiada concurrencia y
en el culo del mundo es imposible hallar un poco de paz,
porque según parece la contaminación ambiental ha llegado a tasas elevadísimas.
Ahora bien: sigue buscando,
hay tanta calidez en tu alma que tampoco se trata de acelerar
el derretimiento de los casquetes polares.
Piénsatelo.
Busquemos otras coordenadas posibles.

julio 29, 2011

Presente

Podría ser una existencia miserable,
                                                     sin esperanza,
pero es la casa donde dan ganas
de poner otra hilada de ladrillos cuando acabas la anterior.

Podría ser territorio de despojos,
                                       agonía huérfana de consuelo,
caída interminable
                            por las cavernas fosilizadas del espanto
pero es savia nueva a borbotones fluyendo en jazmines y pasionarias
que aún no han nacido.

Podría ser virtuosa despedida desde el umbral de una existencia
                                                 insípida y microscópica,
pero es la rueca y el telar,
                                       hilados que danzan y acarician los sueños
que se hacen manta para esperar el invierno.

Podría ser encrucijada en un laberinto que no tiene puerta de salida
                                                          por más que desees hallarla,
pero es el mapa que muestra cartografía ilusionada que espera ser desandada
aunque sea sólo a tientas.

Podría ser un fantasma del príncipe azul de un cuento
                                    que no tuvo final feliz y que viene a recordármelo,
pero eres tú, de carne y hueso,
                                               mirar cristalino,
                                                                       manos peregrinas
                                     y promesas cumplidas.




                  

julio 14, 2011

Loxodromía

Me habita la dicha.
Mis ojos están cerrados, no duermo.
Apenas respiro.
Tampoco duermes aunque tu cuerpo descanse.
Tus manos son nido que acogen las mías.
Siento el camino.
Todo sigue su curso.
Amasamos el barro de la fundación.
Nuestro goce es íntimo y habla de libertad.
Ignoramos lo que hay más allá de las puertas y las ventanas.
Sólo el viento nos acompaña:
hoy toca concierto a favor del placer, del amor, del erotismo.
No alcanza con suspirar y hacer infinito el letargo.
Deseosa de naufragio olvido los mapas y la brújula,
no hay carta de navegación en el barco:
marinera inexperta sabe llegar a buen puerto.
Basta sumergirse en la humedad de tu boca
para amarrar las caricias en el puerto de tu mirada
donde siempre hay un mundo  
estallando en el humus sobre el que duerme la caracola.
Traspasar las cavernas submarinas que logro avistar
desde tu ombligo.
Tal vez sea tiempo de retrasar la entrada al paraíso,
de morder la manzana y compartirla,
de dibujar historias en la pared del rancho,
de estampar ternura en la palma de tu mano.

julio 03, 2011

Derecho

Reclamo el derecho a  ser feliz,
la luz de tu mirada,
la paz de tus palabras,
tus manos entrelazadas con las mías,
tu sonrisa al despertar,
tus mimos en la cama,
tu abrazo en la cocina,
tu caricia mientras hablamos en el sofá,
mis pies sobre tus piernas,
tu cabeza en mi regazo,
la lista de la compra con tu letra y la mía
intercaladas.
Reclamo actualización de sueños,
proyectos gestados en bocetos nuestros,
canciones dedicadas en la radio,
sorpresa envuelta en papel de regalo con lazo y todo,
una carta manuscrita bajo la almohada
incandescente ante tus ojos,
la mesa vestida de estreno en la vida cotidiana
con las caritas encendidas de picardía y travesura
de nuestros hijos en los que se mezcla apetito y complicidad.
Reclamo el calendario con las fechas marcadas,
las fechas de vencimiento para las penas,
el fin de la hipoteca,
la casa que soñamos y dibujamos juntos,
el jardín con palo borracho y jacarandá
explotando de flores,
los manzanos, los durazneros, las higueras,
las mandarinas, los naranjos, los limoneros,
los cerezos y los almendros en flor,
los ciruelos, un damasco, el árbol de moras,
un sauce llorón para enseñarle a reir a carcajadas,
el huerto con tomates, pimientos, apio y cebollitas,
con zanahorias, remolachas, rabanitos,
acelga y lechuga, un poco de espinaca,
berenjenas, un zapallo, setas bajo el pino un poco más allá.
Y un quincho, donde comer asaditos con los amigos algún domingo.
Reclamo pelis, todas las que nos gustan, las que hemos visto
y las que querríamos ver.
Todos los discos que no podemos dejar de escuchar,
o una guitarra, algunas partituras con acordes,
para intentar conquistar las cuerdas.
Un ajedrez, naipes, algunos dados, una ruleta o un bingo
El estanciero o el Monopoly, las damas,
El juego de la oca, un juego de pistas, algo de miedo
(a los niños siempre les gusta pegar un grito).
Lo demás, veremos, sobre la marcha,
 a conveniencia, según qué surja,
según quién llegue, depende el día,
por si las ganas,
por si los sueños,
por si hay reclamo.

junio 27, 2011

Destino

Hallarte,
extranjero en tu tierra
añorando el hogar al que perteneces
en donde habita el amor,
los sueños tallados de a dos,
la ilusión que crea la vida
y mece la esperanza cada día.
Soberano de mi alma,
señor de mis confines,
caudillo de mi oquedad,
te espero despierta
para que bebas mis heridas
y hagas nacer una nueva piel
que te corteje.
Solsticio- de verano o invierno,
a quién le importa el hemisferio
cuando de sentir se trata-
llegas a tiempo,
los latidos te anuncian,
la libertad te pregona.
Dejas atrás el infortunio,
la condena, el hechizo maldito.
Tus pasos desandan el camino
y yo bautizo tu olor con mi saliva.
Alimentas mi fe, calmas mis ansias.
Estás aquí, levantando un imperio eterno
nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos
celebrarán junto a la hoguera.
Argos te reconoce y yo te espero,
sin desesperanza.
Tu odisea ha terminado.


junio 24, 2011

Refracción

Enamorada.
Envuelta en ti, arremolinada,
arpegio de sonrisas para inaugurar
un cielo encendido de sol
que nos visita con el cosquilleo apropiado
para despertarnos.
Un espejo donde haces una pregunta
que se actualiza todos los días
mientras cada respuesta
es posta de la siguiente.

             ¿Qué te hace feliz?:

©             La  mirada azulceleste
donde cabalgan mis ojos
apasionados.
©             Las pinceladas
que no se cansan de descifrar
el amor hecho palabras danzantes
para tu boca  y la mía.
©             La ilusión  vestida de estreno
en esta forma tan tuya de honrar
la alegría compartida.
©             La fuerza dormida
que descubrimos en nuestro interior
desde que estamos juntos.
©             Tu andar cantarino,
y la ofrenda cotidiana de tus besos.
©             La piel que ahora es una
aunque se despliegue en dos cuerpos.

Me hace feliz lo que hemos elegido,
Pajarito, aquello por lo que  hemos esperado
media vida.

junio 19, 2011

Papá

Al padre que no tuve, al que necesitaba,
al que esperé durante toda mi infancia,
y aún en la adolescencia (también después).
Al que me enseñó a creer en el amor
y a sentir que no había nada que fuese imposible de lograr.
Con el que no aprendimos a curar heridas porque no se producían.
A quién nos hablaba de sus cicatrices, con orgullo
y a sabiendas de lo importante que era saberse guerrero imbatible
aun aceptando las propias derrotas.
Al que nos animaba, con sus bromas, con sus payasadas,
con su alma de arlequín y saltimbanqui.
Al que le leía historias que me había enseñado a leer,
con el que pasaba las tardes más bonitas en el campo
a crina limpia mientras montaba a Furia,
mi yegua negro azabache.
Al que admiraba por su modo de ser, por su grandeza,
por su perfil bajo, por su coherencia, por su generosidad,
por sus acciones que comulgaban en honestidad y firmeza.
Por la alegría cotidiana que contagiaba,
por su sencillez y su modo de hacer que aprender fuese una aventura.
A ese papá que llevaba nuestras fotos en su agenda,
que hacía planes para todos y nos sorprendía sin que hiciese falta que hubiera nada especial para celebrar porque estar juntos ya era una celebración.
Al papá que soñaba, al que nos acompañaba al cole,
Al que nos miraba con satisfacción e ilusión siempre vestidas de estreno.
Al que amaba a mamá y junto ella era el hombre más feliz del mundo.
A ese papá que debe haber quedado en algún tintero
o está esperando su turno para hacer su entrada triunfal.
Al papá que  habita el mundo de la fantasía
y al que puedo buscar cada vez que necesito.
¡Feliz día papá!

Lectura

Bajo la sombra del palo borracho,
sobre la hierba, tendidos.
Él acaricia su cabello sin darse cuenta.
Ella lo disfruta sin disimular su dicha,
sabiendo que no hay mejor sitio para su cabeza
que las piernas del amado.
Suena Clarice, se cuela entre mate y mate,
mientras las páginas se hacen palabras
 y las palabras, lectura compartida.
Ambos sonríen, se miran, se atrapan en un beso
y suspiran pedacitos del alma.
Podría ser domingo, o lunes o jueves,
no hay siesta que requiera ningún calendario.
Los amantes viajan en la alfombra que teje la historia.
la lámpara brilla en un costado,
ya no es necesaria: ha cumplido todos los deseos.

junio 16, 2011

Inquietud

¿Qué haría sin ti, sin tus ojos, sin tus palabras,
sin eso que hace que cada día sea diferente
desde que estás en mi vida?
¿Qué haría sin ti, sin tu presencia,
sin tu alegría,
sin los planes compartidos,
sin la esperanza de que sea posible
 alcanzar lo que soñamos?
¿Qué haría sin ti, sin tu mirada,
sin tu  sonrisa , sin tu andar
que es como el mío desde que hallamos el sendero?
¿Qué haría sin ti, pajarito, que haces que la dicha
logre mecerse en nuestras manos?
¿Qué haría sin ti, amor, sin la ilusión siendo estrenada
en este instante?

junio 12, 2011

Palabra empeñada

La cosa es bien simple:
no se trata de mí, sino de ustedes,
no puedo pagar penas ajenas,
nada quiero saber de vuestra historia.

Entiende, no soy yo, he pasado
cuando las llamas se habían extinguido,
sólo vi cenizas y vestigios
de un tiempo transitado.

Quise seguir de largo y no he podido.

Te observo cada día: en ti anida el desconcierto,
la angustia, la tristeza;
tu mundo está siendo otro
que no quisieras haber imaginado.

Sé digna, sé mujer, sé fortaleza.

Toma el sendero,
y el amor te mostrará su real morada.
Ten paciencia, ten fe, hay esperanza.
Los niños te custodian y te aman
(no hay ángeles capaz de superarles).

Llora todas las lágrimas,
grita si quieres,
despierta estás,
no hay pesadillas,
no inventes nada,
reclámale a la vida
y ponle condiciones
(aunque también debes recordarlas).

Vuelve al baúl, abre el cerrojo,
revuelve hasta que encuentres
la lista de los sueños,
los deseos pendientes,
las armas que necesitas
para ganar esta batalla:
la única contienda es contigo misma.
Te debes una tregua,
te debes una hazaña,
deja ya de esconderte en los rincones,
no busques más culpables,
ni condescendientes cómplices,
que no hagan de ti una mártir,
no lo permitas,
ya nadie quiere ser canonizada
ni rendirle pleitesía a quién se victimiza.

Deja la mirada escrutadora,
no busques pruebas,
¿qué ganarás declarándole culpable?
Acabarías siendo condenada por el mismo crimen.
No más sentencias,
no más ataques,
no más miseria,
no más derrapes.

Sé generosa contigo,
ve hasta el espejo,
busca a la niña que espera su turno en un costado
rescata su mirada iluminada,
proponle no jugar a la escondida,
hazle una invitación,
ve de paseo,
muéstrale el jardín,
abre la puerta,
hay algo más cruzando algunas calles,
no es verdad que cada uno hace lo que puede,
lo que mejor le sale, lo que ha aprendido,
no es verdad
porque siempre puedes marcar la diferencia,
sentirte una campeona y contagiar tus logros.

Hallarás a alguien que te quiera bien todos los días,
que te haga bien, que te elija,
que atraviese el mundo solo para amarte.
Que fluya por tus labios,
Que sienta por tus ojos,
Que beba por tu piel,
Que suspire sonidos en tu alma
Que acaricie los pliegues de tu ser.

Basta ya, hermana, de pagar penas ajenas.
Basta ya de soportar cruces nefastas.
No quiero más dolor que el que me toca,
no elijas más dolor del que has vivido.

Déjale ir, liberarás al hombre
y sin embargo siempre tendrás contigo al padre.

No son sólo palabras:
recibes de mí una promesa.



Instante

En un instante soy capaz de ser quién soy,
de salir a cara descubierta,
de caminar descalza por la hierba, la arena,
las piedras calientes o la humedad atrapante del barro
con que estamos hechos,
y atravesar el mundo para encontrarte,
aunque haga falta derribar murallas,
o camuflarse en medio de la contienda,
o  inventar nuevos mundos posibles
donde seamos capaces de amarnos sin descanso,
con prisa, sin tregua.
Al instante siguiente algo desbarata mi paz,
 pierdo coordenadas,  me quedo sin señal,
 no encuentro el norte, nada parece territorio conocido,
y me veo sentada en medio del charco con el cántaro
convertido en mil pedazos arrojados por todas partes.
Un nuevo instante con sonrisa dibujada,
latidos escapando del pecho con ecos garabateados
que llegan, en el amanecer, al corazón de destino,
donde anidan, buscan cobijo, abrazos y buen amor.
En ese instante logro verme desnuda sin más piel que la tuya
desandando estas miradas con estos ojos que nos consagran.





junio 10, 2011

Embeleso

Aquí vivimos, en este mundo recién nacido,
que estamos acunando y conociendo.
En el octavo día, extasiados en la dicha
de la primera mirada, sin decir más palabras,
que las que han sido dichas.
Volcán es la boca, lava entre los labios,
erupción inminente sin que haya otra Pompeya.
Simiente a punto de despertar, el surco presto,
humedad propicia y savia anunciada soñando ser.
Apenas todo para que  la nada se vista de preludio.
Te amo desde el primer instante.
Tambores autoejecutados -en clave de sol-
siguen la partitura de los besos.
Felices, en este mundo en el que fijamos residencia.
La vida cotidiana nos da la bienvenida
(nosotros sabemos de la eternidad de la existencia).

junio 06, 2011

Nueva jornada

Despierto, tú a mi lado.
Ronroneo y te deslizas aún más cerca.
Te acaricio, respondes y no paras.
Te provoco, sonríes y arremetes:
lluvia de besos al amanecer
acompaña el canto de los pájaros.
Me miras, no te veo, pero me miras.
Algo dices, apenas susurro, apenas suspiro.
Algo digo, apenas susurro, suspiro, gemido.
Nos entendemos:
así el día cuaja desde el principio.
Fractal amor.
El desayuno.

Autopsia

                                                                              Sentimos angustia para sentir alivio. Proverbio japonés

No es pena, no.
No es angustia, no.
No es tristeza, no.
No es dolor, no.
No es nostalgia, no.
No es pesimismo, no.
No es rencor, no.
No es agonía, no.
No es desgarro, no.
¿Qué es?
Tal vez, desilusión, sí.
O sueños rotos, sí.
O palabra vaciada de significado,
y  promesas incumplidas, sí.
O una espera sinsentido, sí.
O un proyecto trunco, sí.
O las ganas huérfanas, sí.
O los besos no dados, sí.
O las caricias muertas, sí.
O la mirada que no halló mirada, sí.
O el deseo apagado, sí.
O la vida sin rumbo, la encrucijada,
el laberinto, el camino sin mapa,
el tesoro inexistente, sí.
Yo misma en medio de la nada.
Sí.

junio 03, 2011

Pureza

Oquedad y génesis.
Ojos azules
Ojos pardos
Alquimia de la transparencia.
Maceración de la paciencia.
Anunciación de la dicha.
Sublimación del dolor
Atizamiento del deseo
Derroche de sueños
Cultivo de planes
Relampagueo de ideas
Reguero de palabras
                               y promesas.
Espera consentida.
Tu angustia es la mía cuando no te veo.
Vaciar la cueva para preparar el lecho.
La humedad de tu boca se hace una con mi boca.
En el puzzle de las palabras, las letras son huérfanas y las ilusiones, alas...

mayo 31, 2011

Prepárate

Vacía el alma,
llora las lágrimas,
has inventario,
cierra balance.
Contempla todo,
siente la vida,
mira las huellas,
cuenta las flores,
recuerda sonrisas
y días compartidos.
Deja las llaves sobre la mesa.
Vacía los bolsillos,
lava tus manos,
pinta el sendero.
Tomá la brújula,
que el corazón sea quién te guíe.
No olvides las gafas,
las de ver de cerca,
las de ver de lejos,
las de la vida cotidiana
y, sobre todo,
las de ver la magia.
Arma la maleta,
pon ilusiones,
un par de lienzos,
guarda bosquejos,
algunos pinceles
y tu paleta.
Cruza la puerta,
levanta tu mano,
cierra los ojos
y da las gracias.
Ve con la certeza
de que regresarás,
dos universos te aguardan
para iluminar tu sentir,
                                 siempre:
eso será lo único que no cambie.

mayo 29, 2011

Solución

Desaparecer -en este instante-,
sin dejar vestigios, sin huellas,
sin ventanas abiertas, sin rumbo, sin rastro,
sin despedidas.
Escapar del mapa de los deseos,
de los sueños compartidos,
de la sincronía.
Burlar la memoria,
las pruebas,
extinguir miradas,
deshacer caricias,
tragar las palabras,
tensar la cuerda.
Inmolar la historia,
transmutarla,
enmudecer la sangre,
neutralizar la piel,
agotar la espera,
destrabar los pasos,
pergeñar el rito de la ausencia amotinada.
Amordazar la esencia,
la pureza,
la confianza, hasta asfixiarlas.
Ahogar la dicha,
desatar la pena,
maldecir el alma,
la ilusión, la carne.
Quemar los versos,
rasgar los lienzos,
matar las pájaros que trinan al amanecer.
Descuartizarlos, sin piedad.
No dejar testigos,
quebrar los pinceles,
derramar la tinta,
esparcir el oleo.
Encender la llama.
Soplar las cenizas hasta que hayan desaparecido.
Exhumar las lágrimas.