Recuperando la memoria

Sentarse al fuego de las palabras, sentirlas vivas, chispeantes, capaces de actualizar ecos eternos y tiempos inexistentes.

Aquí tienes un lugar, que la rueda permite ampliarse y abrirse para que sientas tu espacio.

Que encuentres cobijo, mirada, escucha. Pero, sobre todo, que te encuentres...

agosto 29, 2017

Rendición

Cómo sería rendirse...
Y ante qué.
Cuándo es que uno se rinde
y cuándo es necesario rendirse.
Tal vez no acabe nunca de entenderlo
porque aún en la rendición
hay que hacer un esfuerzo,
desnudarse de miedos,
de expectativas,
de ilusiones,
de esperanzas,
de sueños,
de proyectos,
de lágrimas,
de alegrías,
de ganas.

junio 07, 2017

Fantasía

Lo que habilita
sigue el curso,
hace visible
la bomba de tiempo.
Una vez alguien
hizo que se invisibilizara
la tela de araña
pero el rocío
la tornó incandescente.
Así sucede.
Así las cosas.
Un llavero para estrenar
o una dirección nueva
o un colchón
que está esperando
que le quiten el empaque.
Abrir la puerta de la casa de aquel barrio.
Yo quiero saber cómo se vive allí
sin soñarlo, aprendiendo en presente.
En fin.
La galería, el sol de la tarde,
el placer del cuaderno
y lo que salga,
lo que surja,
lo que pueda escribirse.
Bueno.
Eso.



mayo 15, 2017

Enemigo

Me habita una sensación de extrañeza,
es estado de sitio,
de invasión bárbara,
de desasosiego.
Los muros de mi castillo
han sido vulnerados.
No reconozco al enemigo,
no sé por dónde se ha colado.
Pero aquí está.
Guarecido en alguna torre
a la que no alcanzo a llegar.
Ha inundado con dolor
todos los resquicios,
me agobia,
me enloquece,
me tortura
y su risa en eco
me desconcierta.
Sé que me habita,
sé que está cavando la fosa,
sé qué pretende cubrirme de tierra,
sé que busca hacer que desaparezca.
No estoy peleando,
no sabría cómo,
no tendría con qué hacerlo,
no encontraría el blanco certero,
ni siquiera tengo aliento
para levantar la espada.
No puedo cerrar los puños,
ni gritar,
ni rasgar la piel
para atravesarlo.
No sé quién es,
qué busca,
cómo ha llegado.
Nada sé.
Adormece mi brazo izquierdo,
acelera mi corazón,
me asusta,
me empuja,
me hace caer,
no logro poner resistencia,
y sigo en pie,
o de rodillas,
tratando de entender qué pasa,
si es que algo pasa
o soy yo que no sé qué hacer con lo que pasa sin pasar en este paso. 

mayo 01, 2017

Sin

Apretujado el corazón
en esta hora invisible de la siesta.
No importa lo que suceda
o lo que no suceda
yo seguiré escuchando la voz de mi alma.
Algunos días parece un acústico en vivo
entre cacerolas
y braseros donde la abuela cocina
Me dicta un decir mudo
no acuso recibo
a sabiendas
y andando voy en la pausa, la espera y el silencio
Apología de una rebeldía
en el alma mía

casual

en medio de un paisaje sin sendero
donde no hay huellas
ni vestigios de andares nuevos
sin siquiera extrañeza
o melancolía
o sin pasado
porque sí
desfallecida
así
total
qué importa
el desconocimiento
la muralla
la lanza en el costado
por descuidarse
pero viéndola venir
con formas
sin formas
deforme
acicalada
para no perder la costumbre
Un pozo
y el agua que nace
otro día 

octubre 01, 2016

Silencio

Es tan fuerte el ruido del mundo
cuando se despierta
y son insoportables los chirridos
de las almas que han muerto en vida.
Mienten las palabras
y el corazón no encuentra asilo.
¿Cómo confiar en los sonidos
que anuncian la vida
mientras una necrológica
se imprime en la sombra
del primer llanto?
Ensordecen los mandatos,
los legados,
las luces incandescentes
de las constelaciones familiares
que actualizan la herencia.
Negar al otro,
arrancarle la palabra de la boca,
estrangularla,
hacerla trizas con la mirada que invalida.
Incinerar la matriz
con la brasa del cigarrillo
a punto de morir.
Emborrachar de espanto
la queja, los sueños, las ilusiones.
Violentar la piel,
arrancar las uñas de las manos
sin permitir emitir una leve queja.
Pulverizar las costillas, menos una,
con un golpe certero.
Y hacer solo escuchar la voz cantante:
la única que vale.
No sea cosa que aún quede algo por escuchar.

Promesa

Podría desvestir la pena
aunque el espanto corra de prisa
para lapidarla.
Y hacer que la tristeza se disfrace
de alegre resignación
en la hora de la aurora
para despistarlos.
Tal vez sea capaz de arremolinar
la angustia, hacer un desvío
en los pensamientos
y evitarte el paso por la laguna de Estigia.
Creo que soy capaz de conseguirte un aval
así el Paraíso aparece antes en tu mapa.
Lo que no puedo es quitarte
los miedos, las dudas, la incertidumbre.
Pero te voy a abrazar durante cada segundo
en que respires para que los fantasmas no te encuentren.