Recuperando la memoria

Sentarse al fuego de las palabras, sentirlas vivas, chispeantes, capaces de actualizar ecos eternos y tiempos inexistentes.

Aquí tienes un lugar, que la rueda permite ampliarse y abrirse para que sientas tu espacio.

Que encuentres cobijo, mirada, escucha. Pero, sobre todo, que te encuentres...

julio 06, 2018

Mensaje

He dibujado unas huellas en la arena
y sólo he necesitado unos segundos
para que te detuvieras a verlas.
Tu gesto ha sido elocuente:
has entendido,
has sabido captar el instante,
no has sentido temor,
antes bien,
se te ha dibujado una sonrisa premonitoria:
esa noche has sentido
el beso de la pantera.

julio 01, 2018

Arena

ando cuidando los días que me quedan
les observo
les pienso
les mido los latidos
y me hago preguntas
No sé cuántos restan
apenas sé cuántos he transcurrido
o casi
porque siguen siendo un misterio
los de la gestación
antes del parto
Creo que en esos días
ni siquiera estaba presente
en una fábrica se construía un cuerpo
para habitar
con fallas, con marcas, con materiales combinados
caprichosamente
por un universo tan manipulador y obsesivo
como errático e imperfecto
con qué necesidad había que inventar tantas cosas
por suceder:
no hacía falta. No.
Si hasta las huellas fueron dibujadas antes
para marcar el camino
en el mapa de un territorio
al que le  faltó mar, de entrada,
y le sobraron montañas.
Junto al mar,
ahí debía llegar, junto al mar,
que mece, abraza, acuna y resguarda.
Junto al mar con sol de atardecer, donde duerme el día
en cada jornada.
Con vista al mar, sí, con vista al mar.
Tal vez mi final sea junto al mar.

junio 27, 2018

Instantánea

hay que morir para que nacer
tantas veces como haga falta
Que lo sé,
que voy entendiendo
que casi logro verlo
un instante antes
de que se detenga el corazón
Un altar de piedra
en la montaña
y las alas majestuosas
Hay imágenes que caben
en la garganta
infiltradas. 

mayo 26, 2018

Plausible

atadas las palabras para que no digan,
para que no suelten rastros
de modo tal que no se vean siquiera
en el paisaje
no sea cosa que el viento las desparrame
y se pierdan
y se vayan lejos
y lleguen vaya a saber a dónde
significando quién sabe qué.
Que no.
Demostrado está que no sirven
que no llegan
que no hay acuse de recibo
que son invisibles aunque cada vez ocupen más espacio.
Inútiles.
Lo intentan y no pueden.
Tratar de mostrarse desnudas
y provocan espanto.
Se visten de trajes majestuosos
y se las lleva el viento tan arriba
que nadie puede acceder a ellas.
Las he visto esmerarse en parecer silvestres,
en camuflarse entre la gente,
aunque siguen vibrando con una música
que las delata.
Ay con esta desazón actualizada.

marzo 07, 2018

Nudo

Eso de buscarse en la mirada del otro
y no encontrar un espejo donde guarecerse. 
Eso de sentir que faltan voces, abrazos, 
palabras que aniden y lo hagan posible. 
O un desasosiego que amordazado 
busca,
escarba, 
revuelve, 
desparrama,
sin encontrar nada. 
La orfandad de las respuestas
que están vacías, 
aunque se llenen de sonidos
que no dicen nada. 
Un sistema feudal 
camuflado en un amor incondicional 
en acción
que aturde con mandatos
innecesarios.
Y no saber.
Y querer saber. 
Y una lucha cuerpo a cuerpo
por la verdad.

enero 03, 2018

Desleal

No sea estúpida, ¿quiere?
No ha sido él, ha sido usted,
usted solita cada vez que cerraba los ojos
y miraba para adentro buscando el fragmento
que mejor le sentaba.
Hábrase visto, si era evidente,
aunque no lo quisiera ver.
Aquel sólo hacía lo mejor sabía,
ir a gatas, escudriñando,
calculando la distancia
antes de dar el zarpazo,
que no el último,
sino uno más,
a la vieja usanza
y con la fórmula conocida.
¿No ve?
Sistemático.
Constante.
Elocuente.
Que no, mujer, que no:
la  de la última palabra
sigue siendo usted.  

inevitable

Pasa de esta manera,
con la excusa del verano,
de la siesta,
de la pausa,
de la no obligación
y de la urgencia postergada.
Galopan las palabras,
se atropellan,
se descomponen,
vomitan,
echan chispas,
se desvanecen de llanto,
se acurrucan,
golpean,
repican,
titilan
y bordan extrañas conjeturas
imposibles de desenredar.
Como el encantamiento que no se ve venir
en la banca de Clarice.