Recuperando la memoria

Sentarse al fuego de las palabras, sentirlas vivas, chispeantes, capaces de actualizar ecos eternos y tiempos inexistentes.

Aquí tienes un lugar, que la rueda permite ampliarse y abrirse para que sientas tu espacio.

Que encuentres cobijo, mirada, escucha. Pero, sobre todo, que te encuentres...

julio 03, 2011

Derecho

Reclamo el derecho a  ser feliz,
la luz de tu mirada,
la paz de tus palabras,
tus manos entrelazadas con las mías,
tu sonrisa al despertar,
tus mimos en la cama,
tu abrazo en la cocina,
tu caricia mientras hablamos en el sofá,
mis pies sobre tus piernas,
tu cabeza en mi regazo,
la lista de la compra con tu letra y la mía
intercaladas.
Reclamo actualización de sueños,
proyectos gestados en bocetos nuestros,
canciones dedicadas en la radio,
sorpresa envuelta en papel de regalo con lazo y todo,
una carta manuscrita bajo la almohada
incandescente ante tus ojos,
la mesa vestida de estreno en la vida cotidiana
con las caritas encendidas de picardía y travesura
de nuestros hijos en los que se mezcla apetito y complicidad.
Reclamo el calendario con las fechas marcadas,
las fechas de vencimiento para las penas,
el fin de la hipoteca,
la casa que soñamos y dibujamos juntos,
el jardín con palo borracho y jacarandá
explotando de flores,
los manzanos, los durazneros, las higueras,
las mandarinas, los naranjos, los limoneros,
los cerezos y los almendros en flor,
los ciruelos, un damasco, el árbol de moras,
un sauce llorón para enseñarle a reir a carcajadas,
el huerto con tomates, pimientos, apio y cebollitas,
con zanahorias, remolachas, rabanitos,
acelga y lechuga, un poco de espinaca,
berenjenas, un zapallo, setas bajo el pino un poco más allá.
Y un quincho, donde comer asaditos con los amigos algún domingo.
Reclamo pelis, todas las que nos gustan, las que hemos visto
y las que querríamos ver.
Todos los discos que no podemos dejar de escuchar,
o una guitarra, algunas partituras con acordes,
para intentar conquistar las cuerdas.
Un ajedrez, naipes, algunos dados, una ruleta o un bingo
El estanciero o el Monopoly, las damas,
El juego de la oca, un juego de pistas, algo de miedo
(a los niños siempre les gusta pegar un grito).
Lo demás, veremos, sobre la marcha,
 a conveniencia, según qué surja,
según quién llegue, depende el día,
por si las ganas,
por si los sueños,
por si hay reclamo.

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