Recuperando la memoria

Sentarse al fuego de las palabras, sentirlas vivas, chispeantes, capaces de actualizar ecos eternos y tiempos inexistentes.

Aquí tienes un lugar, que la rueda permite ampliarse y abrirse para que sientas tu espacio.

Que encuentres cobijo, mirada, escucha. Pero, sobre todo, que te encuentres...

junio 27, 2013

Novela

Testigo es la tarde
del hilván que se hace prosa
y comienza a contar la historia.
En la mesa las piezas
esperando su turno.
Qué he de contar
que merezca la pena.
Hablaré de lo que he vivido
y de lo que hubiera querido.
Hablaré de lo que fue
y de lo que no fue.
Diré lo que me quedó pendiente
y entre las ruinas
seré capaz de hallarle sentido
a la pena.
O tal vez sólo escriba
para ver qué sale
sin mí, sin huellas.

junio 25, 2013

Prólogo

La niña lee, y llora.
Sacude las palabras,
busca debajo de ellas
al niño de la pluma.
Le llama,
bendice su nombre
cada vez que sale de su boca.
Sabe que la luna lo tiene cautivo
y que él se asoma por uno de sus cráteres
para mirarla desde adentro.
Apenas ve su sombra
y el hilo de plata
que los une.
En la estación se sienta
y espera el tren
que lo llevará a su lado.

junio 24, 2013

La Nit de Sant Joan

Una fogata en cada esquina y
todas las calles libres para ser recorridas.
Quemar todo lo que sobre,
lo que no haga falta,
lo que ya haya cumplido el ciclo.
Andar a paso vivo
por Les Rambles,
por Graçia,
por Les Cortes Catalans
y por Pelai.
Volver a fundirme en cada rincón
de Barcelona,
desaparecer en el Gotic
hundirme en el Maremagnun,
volver a Provença
y cambiar de Metro.
Estar a buen resguardo
y recuperar la alegría
mis ilusiones
los sueños
la inauguración de los placeres
bajo el árbol eterno
donde el cielo parecía el más bonito de todos.
¿Volveré algún día
al sitio en donde fui tan feliz
siendo yo misma
sin condiciones
sin límites
y sin fronteras?
Duró tan poco la estancia
y es tan intensa la vivencia
y los paisajes que veía cada mañana desde el tren
cuando bajaba del Vallés...
Qué lindo era ese viaje de cada mañana
llegando a la ciudad condal
desandando los pasos hacia el Edifici Históric de la UB
disfrutando esas aulas donde tantos célebres
hombres habían estudiado...
y tantas mujeres afortunadas,
como la Nuria, como l´Àngels, como l´Esther
y como yo misma.
Arde estrepitosamente mi corazón
moribundo con plumas de ave fénix.
Es rebelde, no acata órdenes,
ni latigazo alguno puede derribarle.
Hoy tuve una sinfónica de venas y arterias
dándome la bienvenida...
Da gusto sentir la sangre en rebeldía....

junio 23, 2013

Predicciones

Quiero con esta voz cantar victoria,
estar más feliz que nunca,
ver un poco más allá:
pido una tregua,
un señal cercana
y meritoria.
Saber que unos metros
más adelante
cambiará el paisaje;
dejar atrás la cañada
el desierto.

Apenas pido escuchar el agua
la de la vertiente
saber que nacerá un río en la montaña.

Pido escuchar el canto de los pájaros que no han nacido.
Saber el sabor que tendrás los frutos en primavera.
Advertir la intensidad del próximo verano
y que mi piel sea bañada por rayos de sol
junto a un mar desconocido.

Quiero escuchar conversaciones
en una lengua no aprendida,
descifrar el mensaje que construyen
las miradas, las manos y los labios
de quiénes no he visto antes

Y que ese amanecer no se parezca a ninguno
y que valga este instante por todos los momentos
venideros.


Destierro

Es un destierro doloroso el de la mentira

Es propicio, sin embargo, para la mudanza.
Para desarmar la casa,
para juntas las cajas,
para llenar las bolsas,
para encender el fuego y arrojar
las fotografías que sobran
y el libro
y el cuadro
y los dibujos
y los recuerdos, todos.
Para mirar ese espejo cristalino y cenagoso
por última vez.

Un marco sin fotografía
un estante sin objetos
una cama sin mantas
una pared desnuda

Y abrir la puerta,
y salir desnuda
gritando como un coro de dragones heridos
en la más cruenta de las batallas,
muriendo mientras tanto.

En medio de la tarde
la oscuridad del cielo
atrapada en la mirada.

Y el infierno, tan temido,
que era el habitado
que era el que se deja,
clama enloquecido
mi regreso.
No volveré más:
no es este mi lugar,
no cabe mi alma
en las paredes carbonizadas
de infinito.

Arden en las llamas del naufragio
las dudas, las preguntas sin respuesta,
la piel hecha jirones,
las palabras ahogadas,
el llanto que llenó la almohada,
la espera solitaria,
la distancia apestada de azufre.

Arden las horas vanas
los bocetos del paraíso
que había inventado.

Arden tus ojos,
llenos de barro,
de fosilizados hedores,
de esperpento
mal actuado en el escenario.

Arderá este día,
y los que siguen,
hasta que no queden cenizas,
ni evocaciones,
ni lava ardiendo
y ni siquiera un sólo vestigio de Pompeya.

Arderá mi voz,
mis latidos,
mis manos huérfanas,
el nido en ruinas,
el pecho abierto y estaqueado
 en el páramo.

Arderá cada recuerdo,
cada ilusión,
cada anhelo,
cada canto de sirena
salido de tu boca.

Y arderán las petroglifos
de tu presencia,
que fue ausencia
antes de que siguieras
el camino
del rito macabro
y del sendero
que lleva a ningún sitio.

Ya no hay modo de que volvamos
a encontrarnos.

Has perdido todo
buscando la nada.



junio 08, 2013

Sin fuego

La mancha en el muro,
la madera putrefacta,
una mesa desvencijada,
cuatro sillas;
la tela gris de las cortinas,
un cristal empañado,
el frío intenso de la ausencia
y el sonido desconocido de las calles.
Una maceta para la gloria,
otra para las semillas de nomeolvides.
Una piedra de jade
en las cenizas
y los avatares de un Dios creador
que quedaron  atrapados en el gran libro.
Un planetario anexo
para los días de invierno
y la fecha envenenada dando en el blanco.

Quiénes habrán habitado la casa,
quién habrá cerrado por última vez la puerta,
quién habrá dicho adiós bajo este techo
y habrá cruzado el jardín
 ¿habrán sido pasos presurosos o aletargados?

Trinidad de estaciones,
y todo inerte.
Enmohecidas las piedras
de la escalera
donde Sémele, espera.  

Primigenio

Una voz en la brisa
que corre en el mapa del mundo
en que los símbolos
se transforman en argumentos.
Cuando la intuición
es paisaje
y la realidad está fuera del universo
la visión intensa
desafia el acto presente.
Doblegar la ilusión pasada y perdida,
y en el fondo la superficie
prefiere el mito
como contraconjuro para la decepción.
Vuelvo al bosque,
al templo del mar desconocido,
al misterio de los verdes,
de las sombras,
de la corona de flores blancas.
El futuro tensa la necesidad de ser salvados
en un idéntico ciclo
que evita un andar errante.
Y en el pavo real disimuladas
las cicatrices.