Recuperando la memoria

Sentarse al fuego de las palabras, sentirlas vivas, chispeantes, capaces de actualizar ecos eternos y tiempos inexistentes.

Aquí tienes un lugar, que la rueda permite ampliarse y abrirse para que sientas tu espacio.

Que encuentres cobijo, mirada, escucha. Pero, sobre todo, que te encuentres...

junio 07, 2017

Fantasía

Lo que habilita
sigue el curso,
hace visible
la bomba de tiempo.
Una vez alguien
hizo que se invisibilizara
la tela de araña
pero el rocío
la tornó incandescente.
Así sucede.
Así las cosas.
Un llavero para estrenar
o una dirección nueva
o un colchón
que está esperando
que le quiten el empaque.
Abrir la puerta de la casa de aquel barrio.
Yo quiero saber cómo se vive allí
sin soñarlo, aprendiendo en presente.
En fin.
La galería, el sol de la tarde,
el placer del cuaderno
y lo que salga,
lo que surja,
lo que pueda escribirse.
Bueno.
Eso.



mayo 15, 2017

Enemigo

Me habita una sensación de extrañeza,
es estado de sitio,
de invasión bárbara,
de desasosiego.
Los muros de mi castillo
han sido vulnerados.
No reconozco al enemigo,
no sé por dónde se ha colado.
Pero aquí está.
Guarecido en alguna torre
a la que no alcanzo a llegar.
Ha inundado con dolor
todos los resquicios,
me agobia,
me enloquece,
me tortura
y su risa en eco
me desconcierta.
Sé que me habita,
sé que está cavando la fosa,
sé qué pretende cubrirme de tierra,
sé que busca hacer que desaparezca.
No estoy peleando,
no sabría cómo,
no tendría con qué hacerlo,
no encontraría el blanco certero,
ni siquiera tengo aliento
para levantar la espada.
No puedo cerrar los puños,
ni gritar,
ni rasgar la piel
para atravesarlo.
No sé quién es,
qué busca,
cómo ha llegado.
Nada sé.
Adormece mi brazo izquierdo,
acelera mi corazón,
me asusta,
me empuja,
me hace caer,
no logro poner resistencia,
y sigo en pie,
o de rodillas,
tratando de entender qué pasa,
si es que algo pasa
o soy yo que no sé qué hacer con lo que pasa sin pasar en este paso. 

mayo 01, 2017

Sin

Apretujado el corazón
en esta hora invisible de la siesta.
No importa lo que suceda
o lo que no suceda
yo seguiré escuchando la voz de mi alma.
Algunos días parece un acústico en vivo
entre cacerolas
y braseros donde la abuela cocina
Me dicta un decir mudo
no acuso recibo
a sabiendas
y andando voy en la pausa, la espera y el silencio
Apología de una rebeldía
en el alma mía

casual

en medio de un paisaje sin sendero
donde no hay huellas
ni vestigios de andares nuevos
sin siquiera extrañeza
o melancolía
o sin pasado
porque sí
desfallecida
así
total
qué importa
el desconocimiento
la muralla
la lanza en el costado
por descuidarse
pero viéndola venir
con formas
sin formas
deforme
acicalada
para no perder la costumbre
Un pozo
y el agua que nace
otro día