Recuperando la memoria

Sentarse al fuego de las palabras, sentirlas vivas, chispeantes, capaces de actualizar ecos eternos y tiempos inexistentes.

Aquí tienes un lugar, que la rueda permite ampliarse y abrirse para que sientas tu espacio.

Que encuentres cobijo, mirada, escucha. Pero, sobre todo, que te encuentres...

noviembre 26, 2013

Verdad

Soy un testigo lúcido
en un mundo claustrofóbico
a veces laberinto
a veces celda.
En una morada negra
tengo a buen resguardo
el dolor gestado
en mi cuerpo que se hizo poesía,
un hábitat horrendo
para la piedra de la locura
melodía en los huesos,
espectral textura de la oscuridad
que no comprendo,
atroz fusión de los límites
entre la realidad y la fantasía.
Extrañas cosas:
amuramiento del corazón
pura sombra polígrafa
cansada de tanto profanar.
Escribo en un cementerio
con una rosa petrificada
dentro del tintero;
primera instancia de una insubordinación
ancestral:
voy a escribir un deseo
profundo
eterno
posible
donde sentirme segura
y amada

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