Recuperando la memoria

Sentarse al fuego de las palabras, sentirlas vivas, chispeantes, capaces de actualizar ecos eternos y tiempos inexistentes.

Aquí tienes un lugar, que la rueda permite ampliarse y abrirse para que sientas tu espacio.

Que encuentres cobijo, mirada, escucha. Pero, sobre todo, que te encuentres...

enero 03, 2011

Águila de Oro

Atravesada en luceros
que  despliegan bajo un manto encantado
su soberbia.
Eclipsada en cifrado mensaje evanescente
que auspicia vacío y desintegración voluntaria.
Gimiendo esperanza que se cuece a fuego lento
en la mazmorra del alma.
Exorcizada por la sonrisa que el espejo devuelve
con acordes sentidos e inexistentes
y la total certeza de un serpenteante sendero
que acaba donde indican mis pies.
Excelsa y diminuta simplemente
arremolinada
con todo
y una fotografía que respalda mi certeza:
un día tuviste alas y en ellas cobijé mi espíritu andariego.
Era posible y fue posible. Lo sé. Por tanto, lo sigue siendo.
Ahora, habría que ver si las plumas doradas
recuerdan el camino de regreso al Sol.
A que sí...

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