Recuperando la memoria

Sentarse al fuego de las palabras, sentirlas vivas, chispeantes, capaces de actualizar ecos eternos y tiempos inexistentes.

Aquí tienes un lugar, que la rueda permite ampliarse y abrirse para que sientas tu espacio.

Que encuentres cobijo, mirada, escucha. Pero, sobre todo, que te encuentres...

noviembre 18, 2011

Cuesta blanca

Simbiosis
Un sendero sin huellas
y un sol abrasador.
La naturaleza provocando con erotismo.
Lacerante caricia del agua sobre la piel,
placer.
Sentí paz.
Que los fluidos confluyeran, fue inevitable.
Inusual provocación, solitaria.
Música de fondo, orquesta de algas, rocas y cauce cristalino.
Apoteótico. Mágico, díría.
Desnudo.
Elijo aquel instante, a repetición indefinida,
en el lecho del río y en tus brazos.

noviembre 10, 2011

Zingara confessa

Sento en el meu cor la profunditat de la memoria.
En els meus ulls el paisatge es cou a foc lent.
En aquesta terra vaig sentir l'olor de la llar.
La meva boca li va robar castanyes al foc
I la Mediterrània em va revelar la gènesi de la meva ànima.
Dona i catalana, viva i enamorada del camí.
Pelegrina, amant de la vall de Núria,
cortesana a Montserrat
i devota al Pirineu.
Insaciable en la universitas
i fent-li la cort a totes les grans vies.
Teixit amb amor l'amistat generosa de tan bonica gent ...
Encara escolto la música de la Festa Major de Gràcia,
camí per les rambles en Sant Jordi, acaricio llibres,
i les roses m'esperen.
El meu cos olor de Barcelona: impossible dissimular-ho.
d'acord

noviembre 09, 2011

Mienten

Las personas, las palabras, las caricias,
los besos, los gemidos, los abrazos,
las cartas, los llamados, los gritos,
los susurros, los silencios, los sueños,
los devotos, los ateos, los paisanos,
los foráneos, los testigos, los ausentes,
los vivos, los muertos,
los inocentes, los culpables,
los sabios, los ignorantes,
los dementes, los coherentes,
los valientes, los cobardes,
las promesas, juramentos
monumentos,
documentos:
todos, mienten.
Condenados.
Son absueltas las miradas.

Apenas barro

Fuego sagrado para lavar la pena
y ahuyentar los fantasmas.
Lluvia enfurecida para desgarrar
los sueños que no germinaron.
Brisa fresca para disipar
las cenizas que envuelven las brasas.
Y la explosión de un cielo
que se hace hielo para bajar la fiebre
que azota el espíritu.
Ensordecedor tamborileo
en la noche que gesta madrugada.

octubre 19, 2011

Respuesta

Necesitas sentir las palabras,
 no repetirlas.
Necesitas sentir por dentro la vida,

no engañarte pensando que vives.
Necesitas sentir la pureza,

recuperar la alegría primera,
                                                          la inocencia.

Necesitas dejar de inventar mentiras que cada vez te envuelven más
 momificando tu existencia.
Necesitas sentir cuáles son las danzas,
 los mantras,
 los mandalas,
las miradas valiosas.

Necesitas unir sentir, decir y hacer,
 para volver a ser quién eras
en el primer segundo de la encarnación.

Necesitas ser feliz
en este instante que llamamos presente.

octubre 15, 2011

Desapercibido

Si tan sólo te escucharas,
si reconocieras tus palabras,
si no te hiciera falta repetir
frases que no son tuyas.
Si no necesitaras citar a otros,
si pudieras citarte a ti mismo,
si el disfraz que llevas
no fuera tan exitoso para el resto del mundo...
Tienes miedo. Lo percibo.

Yo, sin embargo, no tengo miedo.

No tengo miedo a la derrota,
ni al fracaso, ni a los errores.
No tengo miedo al desaliento,
ni a la tristeza o al desencanto.
No tengo miedo a la mentira,
ni al engaño, ni a la miseria humana.
No tengo miedo a tu incoherencia,
a tu inconstancia ni a tus olvidos.
No hay miedo que pueda conmigo
si yo misma no lo permito.

No existen las equivocaciones:
normalmente son bendiciones compartidas.

Rèplica

¡No! Nadie me va a convencer de lo contrario:
yo he pasado por este sitio muchas veces,
mi calesa ha dejado huellas demasiado profundas en el camino.
Conozco los olores y los sabores de las estaciones
y soy capaz de diferenciarlos todos.
Cada uno de esos mapas ha pasado por mis manos
y los he desechado por inservibles.
Debí quemarlos para que ésto no aconteciera.
Quiénes interpretan las coordenadas jamás han pisado
estos territorios,
y se alzan como eruditos dando cátedra
desde los retretes cubiertos de mierda
que disfrazan de palcos.
Cada vez que algún viajero entra en la tienda
desenrollan confusión y pistas falsas.
Los peregrinos se pierden, sin poder aceptar
lo evidente y se tornan insensatos, imprudentes
y vulnerables.
No existen los ciclos que nos transporten al mismo lugar,
ahí la trampa.
No hay modo de pasar otra vez por el mismo camino,
esa es la puerta.
No hay tiempo para tomar atajos,
sólo despierta.
Desde el hogar la vida espera.