Recuperando la memoria

Sentarse al fuego de las palabras, sentirlas vivas, chispeantes, capaces de actualizar ecos eternos y tiempos inexistentes.

Aquí tienes un lugar, que la rueda permite ampliarse y abrirse para que sientas tu espacio.

Que encuentres cobijo, mirada, escucha. Pero, sobre todo, que te encuentres...

octubre 12, 2013

Maleta

He guardado algunas cosas,
he dejado muchas, ni caben
ni son necesarias.
En cambio a ellos
no he podido dejarles
y al nuestro, tampoco,
fue el primero de todos.
Me he sentado al borde
de la cama
y en el reflejo del cristal
de la ventana,
me he mirado:
sonreía y mis ojos,
también lo hacían.
Casi he vuelto a verte,
casi, digo,
esperándome
en aquella puerta inmensa
con tus ojos de abrazo
y bienvenida.



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