Recuperando la memoria

Sentarse al fuego de las palabras, sentirlas vivas, chispeantes, capaces de actualizar ecos eternos y tiempos inexistentes.

Aquí tienes un lugar, que la rueda permite ampliarse y abrirse para que sientas tu espacio.

Que encuentres cobijo, mirada, escucha. Pero, sobre todo, que te encuentres...

noviembre 16, 2013

Deseo

Tu sexo huele a espíritu.
Tu sexo es una casa consagrada 
Eduardo Moga

Sincronía en la sangre.
Esquivas la red 
luego te lanzas
y un espiral de mirra
acaricia tus labios
que suplican tregua.
Sudor helado
crepita en las sábanas
de una cama huérfana
y enmohecida.
Heme aquí en templo cerrado
en la hora del baño
de las vestales.
Caen mis vestidos
en gracia extraordinaria
sobre la tierra negra.
La roca se deshace 
en tu aliento
cuando colocas 
la corona de flores
en mi pelo.

Conxuro da Queimada

Una pequeña pieza de barro
en el fuego envuelta
sacudiendo el aguardiente
que funde el azúcar
y estalla sobre el sabor
de los granos de café
y la corteza del limón.
Todo se vuelve azul
mientras las palabras danzan
espantando
los espíritus de las neblinosas fincas,
pulverizando las cadenas
de viejos hechizos
deshaciendo antiguos demonios y
sátiros perversos.
Huirán las brujas despedazadas
en negros sementales
desbocados
que tragará la arena del Hades
bajos las llamas
que arden bajo tu lengua
mientras me das la vida
en un beso eterno.


noviembre 13, 2013

Sentidos

Ha inventado mi cuerpo un perfume
que lo distingue de otros.
Ha creado jardines en la piel
para hacer nacer las raíces,
que arrojan los tallos
que dan sitio a los brotes
que son hojas,
que son pimpollos
y flores recién paridos.
Huella de fragancia que no se olvida,
que cala hondo,
que impregna otra piel
en contra de su voluntad,
quizás...
Hora de arreboles,
de trinar apasionado de pájaros,
de aleteo constante de mariposas
y de libar de colibríes.
Olores que evocan invisibilidad;
antes del tacto, la fragancia.
Antes del mensaje, la esencia.
Antes de la mirada, el aire que expande su poder.
Despliega seducción siendo implacable.
Graba su magnificencia
en el entramado de la memoria.
Prestidigitación inconsciente
que sabe a jazmínes,
que sabe a azahares,
que sabe a violetas,
a una boca inundada del sabor
de unos litchies que desbordan los labios,
y a una copa de cava.
Desafía el océano del olvido
y la elegida mediocridad insensible
de aquel corazón.



noviembre 12, 2013

Rebelión

Espejo de cenizas donde la desilusión
pinta el aliento de una sonrisa
grotesca e inaceptable.
He ahí la posesión del abismo
de una mirada pétrea.
Escapar de una sátira menipea
en autoprotección libertaria.
Fantasía experimental:
no hay hombres,
no hay destino.
Deambular en permanente búsqueda
hasta que  ensombrezca la existencia.
Antes, invertir el orden apocalíptico
y salvarnos,
más allá de todo límite,
              de toda posibilidad,
                   y de la visión del ángel.
Visión disgregada,
          lugar del amor,
o zoñas aledañas.
Historia memoriosa,
quién pudiera saberlo.
Nostalgia de la ingenuidad,
de la sorpresa
y carnavalización de la escritura.
Sagrada doctrina órfica
en el altar en que eres adorado.

noviembre 10, 2013

Mandala

Han aparecido mariposas
frente a estos ojos.
Aletean encendidas
y dibujan colores
en esta noche mía.
Traen noticias del mar,
de la playa,
del sol del mediodía,
de mis cabellos alborotados
en un mundo peligroso
en que hago falta.
Tengo morada más allá
de la piel y de la carne,
habito cada espacio
que he transitado,
cada huella que he dejado
y cada suspiro en el cosmos.
He visto bastante
aunque no me alcanza la arena del mundo
para este asombro
que se enciende en cada viaje.
No le temo al acantilado
porque soy eterna,
he dormido
varios siglos
amantada por tesauros.

noviembre 08, 2013

Peristilo

"(...)A tan diáfano tazón, tallada perla,
 por orlas el aljófar remansado,
 y va entre margaritas el argento, 
fluido y también hecho blanco y puro.
Tan afín es lo duro y lo fluyente 
que es difícil saber cuál de ellos fluye"
Ibn Zamrak

Doce guardianes entregan su cauce
a la fuente de la vida:
hierve el magma divino
de cuatro ríos sagrados.
Tiembla el mármol
del cáliz eterno
cuando mi boca bebe
su simiente.
Dibuja Salomón
un reloj de sol en mi vientre
y cobija mi piel
el mapa del laberinto
que lleva a la montaña
donde cielo y tierra se unen.
Seis leones.
Seis leonas.
hierática eternidad
exhalan sus fauces.


noviembre 07, 2013

7 de noviembre

Las historias nacían bajo el mantel, 
en la cocina, 
envueltas en ternura implícita, 
en miradas que asentían, 
en sonrisas que afirmaban 
o muecas que redirigían el relato.
Las historias se tejían con punto y coma
con coma y dos puntos; 
con silencios de puntos suspensivos
y la determinación del punto y aparte.
Cada trozo de papel traía memoria, 
actualizaba el relato y siempre dejaba
nuevos caminos para completarlo.
Me dejabas hacer a mi antojo, 
no importaba cómo había empezado, 
quiénes eran los que subían al escenario,
yo podía contarte algo diferente
y vos sonreías en una especie de complicidad
que hechizaba mi corazón.
Para mí la tía Angélica no había quedado sola, 
no era la solterona que ordenaba la sacristía,
se había ido con aquel músico y poeta
y su casa se había llenado de risas y travesuras.
El tío Raúl no había acabado muriendo solo
en un cuarto apestoso sin que nadie se le acercara, 
habría sido tan valiente para declarársele a la mujer que amaba
y llevarla bien lejos.
Amanda no se había ordenado como religiosa 
para huir de casa a los veintidos años, 
ella se había casado con Isidoro 
y habría vivido feliz en el campo 
criando hijos,
bordando puntillas,
cosiendo vestidos de novia,
y dando gracias a un Dios más cercano.
Y estoy segura de que el linyera 
al que comprabas sus poesías
estaba enamorado de ti, Inés, 
porque eras su musa, 
aunque no quisieras 
ni siquiera pensarlo.
Para mí esos papeles 
necesitaban final feliz... 
No estabas de acuerdo: 
la vida era otra cosa, decías.
Ahora lo entiendo.