Recuperando la memoria

Sentarse al fuego de las palabras, sentirlas vivas, chispeantes, capaces de actualizar ecos eternos y tiempos inexistentes.

Aquí tienes un lugar, que la rueda permite ampliarse y abrirse para que sientas tu espacio.

Que encuentres cobijo, mirada, escucha. Pero, sobre todo, que te encuentres...

septiembre 20, 2013

Tulipán

Conspira un mal sueño
con cinta blanca
y sombra azul.
El tiempo y la ciudad.
Puertas y ventanas
al año siguiente
en el fin de la guerra.
Hasta el puerto,
en bicicleta.
Pasearse con un terrible optimismo
a cuestas.
Sibila cree que la eternidad
es de los dioses.
Éxtasis
y algunas horas de primavera.
Palabras robadas
a pie de página.

septiembre 15, 2013

Dama Sarashina

Cada pasillo del palacio
te cuenta una historia y
te vas llenando de monigatori.
Cansina y despreciada
tu mundana liturgia.
No alcanzan las horas
para devorar los libros
que te visten
de ensoñaciones.
Proteges a cada una
de las Cortesanas de Heian
envuelta en la dicha
de haber contemplado
-antes de que se desvanecieran-
las flores de los cerezos.
Siento tus manos
dando gracias a la seda
de tu kimono.
Memoria de lágrimas, libros y
sueños que anotamos al despertar.
Una rama de ciruelo atrapa
un claro de luna.
Otoño del siglo XI
en la cima de los montes.
Celebración de la amistad
o lamento de inmortalidad
asumida.
Ya hace mil años
que caminamos juntas.




Rastro

Fabricar un duelo
y limpiar la herida,
cambiar los vendajes,
aislar la zona,
esperar que sane
y la piel nueva dibuje
la cicatriz.
Ya soy mar,
y atardecer;
suspiros sinfónicos
dibujan mi sombra.
El faro ayuda.
Un vuelo en columpio
sobre el acantilado
para sentir la vida
con sus ganas locas
estallando en la risa
de los niños.
Empiezo a pensar
que me habita la esperanza.
No el martes, ni el jueves,
ni el sábado:
las campanadas dicen que termina.
La noche entera
protege el camino de las hormigas.



septiembre 04, 2013

Machu Pikchu

Llegaré a cumplir tu deseo
y subiré la vieja montaña
de madrugada.
Ciento nueve mujeres
danzarán en tu nombre
y escribirán con tus cenizas
en sus cuerpos
la historia que no fue contada.
Vibrarás en el corazón de la ciudad
y tu memoria abrirá la puerta
que nadie ha visto.
Me escurriré por aquel pasillo,
bajaré uno a uno los escalones
que duermen hace siglos
y sé que me guiarás
por múltiples cavidades
hasta esa, perfectamente tallada
y de forma cuadrangular,
vestida de oro y plata.
No podré dejarte allí:
apenas sombra, apenas silencio,
apenas olvido.
Te esparciré desde lo alto:
serás humus, aire,
rocío y serpiente de agua
que rodea las piedras
y sol abrasador
y una callecita más
en la ciudadela.
Y serás todo,
una vez más,
te lo prometo.





agosto 27, 2013

Interminencia

De muerte,
de vida,
de ruinas
y acantilado.
Gélido ritual
de conversos.
Camino con un hibicus blanco
tejido en mis cabellos.
La luz de la ventana
en el paisaje urbano.
Es una estrella esta ciudad
que adivinan desde lejos.
Decisión de abandonar el refugio y
de sacudir la falda.
Asesinar un corazón de granito
que estalla, ahora.
Una idea suicida.
Y no.
Crujen bajo las baldosas
las fotografías.



julio 27, 2013

Abuela

Me sabe la siesta a galería,
a sol pintando los mosaicos,
al calor de tu regazo
y al cepillo con que me peinabas.
A dulce de leche con clavos de olor,
a paila de cobre que sobre el fuego danza.
A sombra del membrillo,
a alfombra de violetas,
a frescura en la tarde de verano,
a pasionaria,
a paisaje desde lo alto,
a la escalera.
Y te veo a vos,
entre los espinillos del fondo,
buscando unas hojitas de menta para el mate
y mostrándome las nuevas flores
que han nacido sin que nadie se ocupara de ellas.
- Se ocupa Dios- me dices.
Y entonces vamos a la Gruta de San Roque,
y me volvés a contar la historia,
y das gracias y rezamos juntas
porque estar viva siempre es un milagro.
Me mirás y te miro,
y en tus ojos celestes me siento segura.
No necesito muchas palabras en ese momento.
Será que las tengo todas bajo el hule de la mesa
de la cocina.
Cada vez que necesito una historia,
voy y la busco.
Y a veces es una historia,
a veces unos versos,
a veces los trazos de tu letra que tanto me gusta.
Leo en voz alta porque me lo pedís,
y tu sonrisa va siendo el ritmo de mi lectura.
Leo como si el segundo fuese eterno,
como si el reloj no siguiera marcando el acento,
como si la siesta no acabara nunca.
Leo y deslizas caramelos en mi bolsillo.
Leo y me sorprendo de nuevo
porque están llenas las líneas
de sensaciones.
Leo en esas hojas sueltas, tu vida.
Leo en cada trozo de papel, tu existencia.
Hasta que llega la tarde
y todo vuelve a su sitio.
Me voy para volver mañana.



julio 18, 2013

Pasos

Vaciar los ojos,
deshabitar la cuenca,
secar hasta la última gota
de la última lágrima
del último instante
de la última herida profunda.
Superadas
todas las pruebas,
no hay caminos para seguir
sino un mapa para crear juntos.
Cambiar el mundo,
el que no elegimos,
al que llegamos,
el que no entendimos,
en el que no encajamos.
Forjada la armadura
sin que le quepa a nadie.
Me niego a responder al miedo,
a dejarme confundir por sus acordes.
Elegirte en mil y una vidas,
sin dudarlo.
Construir la terrible armonía
en la que no crees,
en la que no apuestas,
por la que no te comprometes,
a la que temes.
Me duele en mi cuerpo
tu cuerpo.