Recuperando la memoria

Sentarse al fuego de las palabras, sentirlas vivas, chispeantes, capaces de actualizar ecos eternos y tiempos inexistentes.

Aquí tienes un lugar, que la rueda permite ampliarse y abrirse para que sientas tu espacio.

Que encuentres cobijo, mirada, escucha. Pero, sobre todo, que te encuentres...

febrero 10, 2011

Rey reinas en mí

Me pides certezas y no puedo dártelas.
Tus besos han encendido mi hoguera que te esperaba.
Me pides palabras y no me salen
tu cuerpo me invita sin esperarme.
Me pides más besos
y como volcanes se deshacen en la lava de tus vestales.
Ansío tenerte, sin calma, ni altares
la hierba sería, esta noche, cama soñada

febrero 09, 2011

Vuelve por donde has llegado, por favor,
retírate.
No admito cobardes en mi corazón

Pedido

¿Es mucho pedir que abraces mis ganas de beberte a ti?
¿Es mucho pedir que mires mis ojos y vuelvas a mí?
¿Es mucho pedir que no haya distancia aunque sea así?
¿Es mucho pedir que vuelvas a ser quién me trajo hasta aquí?
¿Es mucho pedir que sientas lo mismo que sentiste al fin?
¿Es mucho pedir que enciendas el alma y seas feliz?
No es mucho pedir, si besas mis labios, si abres la puerta,
si envuelves mis ganas de arremolinarte
como en la ventana que un día franqueaste...

Aviso clasificado

Convoco chamanes,
hechiceras, alquimistas,
orfebres, vaticinadores,
profetas, poetas (muchos y buenos)
Siempre hay antídoto y contraconjuro,
necesito hallar
eso que deshaga
la morbosa sensación
que sucede al momento en que
ahogo el impulso de decirte amor.

febrero 08, 2011

Espera

Me falta su piel
hartazgo de ausencia,
de escenografía para desplegarme en él.
Añoro su piel:
fue una cata breve
apenas suspiro
por volverla a ver.
Siento que me teme,
deshace sus pasos
dolorosamente
sin poderse ir.
Mirada que ruega,
          mirada que pide,
                     mirada que anhela.
Pasión y ternura en cóctel danzante
tienes para ti.
Cierto es lo que siente,
espero lo mismo.
Por eso sigo aquí.
Dile que lo espero,
que anhelo sus besos
que anhelo su ser
todo derramado
en mi escenografía
al amanecer.

enero 27, 2011

ACTO DE JUSTICIA

Pesadumbre, urdimbre, derrumbe, hartazgo.
Mar furioso de proyectos soy si comparto mi vida contigo.
Entonces siento dolor y metamorfoseo dolor en enojo.
Me dura un instante: no es verdad que me desborden las emociones,
las reconozco, las tengo vistas, ocupan su lugar apenas las miro.
Lees que me derramo en palabras si dejo que los sentimientos dancen:
si callo reina la paz, efímera y mentirosa, te obstinas en llamarle paz.
Toca llevar pantalones largos y a mí me gustan las faldas.
Mujer soy, la que te ama, la que te espera, la que no se resigna
a menos que digas adiós. Entonces no seré mujer resignada,
sólo seré quién mira hacia un lado y otro para ver por dónde quiero seguir.
Dices que la llama flamea dentro de ti y temo que te incendies: te habita el amor y la pasión, aunque no le puedas poner palabra, dan señales.
La llama sigue flameando dentro de ti y si no la compartes
temo que no pueda recoger ni siquiera tus cenizas.
Esa llama es nuestro abrigo, no lo olvides.
Amado,  desanda los pasos y vuelve a la cama, descansa.
Que nada te atormente, porque soy yo quién siente truenos y relámpagos.
Que tu voz no se ahogue y reconozca la mía. Te llamo.
Que el remanso siga siendo ese lugar que elegimos para construir el hogar.
Nos esperan nuestros hijos, ambos merecen lo que han venido a buscar.
Nosotros podemos dárselos. Es el tiempo, es el momento.
En nuestro hogar comienza la paz, y eso sí que es un verdadero acto de justicia.
No hay egoísmo posible si estamos dispuestos a dar generosamente a quienes amamos.
Poco podemos amar la humanidad a la que pertenecemos si no hacemos tarea en casa.
Mi tejido avanza.
Verde que te quiero verde.
Llega el momento del estreno, del reencuentro, de la charla pendiente.
Tal vez no logre ser más que quién te escuche.
Sabrás que ya sentía que eso podía pasar.
Sigo teniendo mucho para decirte, es mucho, TE AMO.

enero 19, 2011

Cronometrado

una y doce
un ladrido lejano que responde a otro y a otro y a otro
dos y ocho
brisa madrugadora sacude los brazos del paraíso
con ganas de mandarlo al mismo infierno
dos y treinta y siete
no hay modo de explicarle al llamador de ángeles
que las líneas están colapsadas,
verifique el número y por favor vuelva a discar
tres y once
los ángeles sólo atienden llamados de emergencia
(si no me atienden cómo pueden saber qué tan urgente es)
cuatro y cincuenta y tres
no debería haber espejos en el baño,
para qué, nadie quiere saber a esta hora
que han quedado rastro de tanta lágrima rodante
Las seis, en punto
sólo los rayos de mi sol llegan a tiempo
Seis y catorce, caminata
Seis y veinte. ¡Hay que ver este día tan maravilloso
que arranca con tormenta matutina!
Seis y veintidos: afortunada, las primeras gotas caen sobre mí.
No hay mejor exorcismo.
Seis y treinta y uno. Ves, si hubiese dormido toda la noche
 no estaría aquí, y ahora.
A las siete y tres deja de llover.