Recuperando la memoria

Sentarse al fuego de las palabras, sentirlas vivas, chispeantes, capaces de actualizar ecos eternos y tiempos inexistentes.

Aquí tienes un lugar, que la rueda permite ampliarse y abrirse para que sientas tu espacio.

Que encuentres cobijo, mirada, escucha. Pero, sobre todo, que te encuentres...

noviembre 03, 2013

Ahí estás,
sin saber qué hacer.
Se estremece tu piel
y tu espíritu errante
es incapaz de decir nada.
Ahí estás,
ahora mismo,
leyendo en este espacio,
buscando una clave,
buscando una señal,
buscando un guiño cómplice
que te confirme lo que sientes.
No puedes irte,
no puedes liberarte,
crees que no eres capaz de romper el hechizo...
Pero no hay hechizo,
no hay conjuro ni contraconjuro,
no hay tiempo no hay distancia no hay nada.
Me buscarás, eternamente,
en tu corazón que late alborotado,
en tus manos vacías,
en el néctar de tu boca
en el mapa de tu piel,
en la intensidad del gemido,
en cada rincón de tu cuerpo
que espera ser besado.
Me buscarás,
cada día, cada tarde y cada noche,
sabrás de mí,
sentirás mi perfume,
te envolverá mi esencia,
el sabor de mi boca,
el mapa de mi piel,
la intensidad de mis gemidos,
cada rincón de mi cuerpo
acribillado.
Cobarde sin par:
Y me desvanezco ahora mismo...

Mundo

Abrir fuego en el campo de batalla
matar o morir
pisar los cuerpos desgarrados
beber el hedor de la muerte
y la podredumbre en el escenario.
Los gritos bestiales
los miedos que destruyen por dentro
y quedan paralizados en el rictus
de los caídos.
Usar a Dios como bandera
a la patria como baluarte
a los enemigos como parte del guion
demencial
que justifica la victoria.
Abusar de los vencidos,
acribillarlos mientras levantan los brazos
y piden clemencia.
Habituarse a la carcajada satírica
al sinsentido
a las marionetas fantasmagóricas
de la culpa
que corroe y dinamita el alma
mientras vomitar es lo único
que convulsiona la culpa.
Seguir órdenes de esperpentos
que se creen sagrados
en el arte de la guerra
y enviados del ejército de la paz.
La paz.
La paz.
La paz.
Sol en la sabana
de luto.

Desorden

Estanterías vacías,
libros en cualquier sitio,
una copa huérfana
que se ha salvado
en medio de un ramo de jazmines
sin vida
que marcan territorio
con la perpetuidad
de su perfume.
Restos de pintura
en las manos,
en la ropa,
en la punta de la nariz.
Una sonrisa pícara
y el guiño de un ojo en el espejo
a sabiendas.
Obertura de infinito
cuajada en tu boca
que no comprende nada.
Vestal desnuda
en delirio mágico
a la madrugada.
Ulular decrépito
de los fantasmas
que no saben dónde estar
ni cómo salir del caos.
Hay que verlos,
en estado de sitio,
agolpándose contra la nada,
clamando piedad,
mientras se condenan
a sí mismos,
uno por uno.
Una sonrisa en el espejo
para celebrar la libertad
recién llegada. 

noviembre 02, 2013

Allí

Sinfónico de voces
marcando coordenadas
de existencia.
Debajo dos guitarras
cubiertas
y sin embargo
acompañando los mensajes
con un tañir
silencioso
de cuerdas.
Orilla infinita
donde sus ojos
custodian
soberanos.

Decir

Creo que las palabras,
cuando tejen poesía,
nacen nuevamente...
Por eso no duele la muerte
ni la ausencia
ni el silencio
ni las mentiras
ni el engaño
ni los sueños rotos
ni las promesas incumplidas
Por eso amor es amor,
esperanza es esperanza,
alegría es alegría,
pasión es pasión,
y el cuerpo, también,  nace de nuevo.

Honrados

En el colibrí que danza entre las flores de aloe vera
veo la coreografía de los recuerdos mecerse.
Benditas imágenes
que la muerte hace eternas
e infinitas.
Mi madre, sonriendo feliz.
Mi abuela , con sus historias que me atrapaban.
Seres de protección
liberados de un mundo que aterra y limita
me abrazan con sus miradas y presencias indelebles.
Ya no hay malos ni buenos,
ni víctimas ni victimarios,
fuera del escenario todos somos iguales,
sin miedos, sin dolores,
sin pérdidas, sin vacíos.
Habitados por el Todo
en la fuente de la divinidad.
Un paseo en calesa por el paraíso
que veo del otro lado del espejo
para disfrutarlos.

noviembre 01, 2013

Raro

He despertado y al abrir los ojos
he sentido que había estado
en otro sitio
en otro espacio
en otro tiempo
como si hubiera atravesado
el espejo
He traído conmigo
el canto de los pájaros
que ahora cantan en uno de los árboles
de la calle
Extraña sensación
esta
de sentirme habitando dos mundos
al mismo tiempo