Recuperando la memoria

Sentarse al fuego de las palabras, sentirlas vivas, chispeantes, capaces de actualizar ecos eternos y tiempos inexistentes.

Aquí tienes un lugar, que la rueda permite ampliarse y abrirse para que sientas tu espacio.

Que encuentres cobijo, mirada, escucha. Pero, sobre todo, que te encuentres...

mayo 24, 2020

Un reino cercano

Me sobra la tristeza
no tengo piel para más lágrimas
          excepto que sean de felicidad.
No podría habitar un pantano
porque no sé respirar podredumbre.

Pero sé hacer,
       puedo sentir
y soy capaz de ir por mis sueños
(quedan algunos en el listado
e incluye un trozo de tierra
donde preparar la huerta,
cuatro paredes con un alero que sea galería -innegociable-,
ventanales para que el sol se cuele cada mañana;
querer apasionadamente,
querer sin reparos,
querer sin excusas,
querer mucho
ese ranchito
                   donde la vida transcurre
                         en presente continuo
           en medio del monte,
           a buen resguardo,
           protegida por las montañas,
             y con la única serenata verdadera naciendo en el río). 

Entelequia

La compasión, difícil.
La empatía,
                          fuera de órbita
como si la inmortalidad
nos habitara.
                     Desinfectar la llaga
es excluyente
sin mala voluntad.
Narciso se vuelve perverso
              cuando mira su ombligo
              sin que se enturbie su mente.
La depredación del otro
hasta que se transforme
            en un fragmento
             sin conciencia.
La composición supone
el conocimiento del otro
hasta recordar
                       la antigua resistencia.
Alguien que obstruye la salida
                pero encuentro el camino
que me regala una estrella fugaz.

mayo 17, 2020

Atardecida

Que tu alma me adivine
que llegues con el caer de la tarde,
                 mate en mano,
termo envuelto en un abrazo,
bolsita de papel atrapada en el puño,
con sorpresa dentro.
Que te adelantes tres segundos
a mi necesidad de convocarte
y que no me dejes echarte de menos
un minuto antes
                            de lo soportable. 

abril 22, 2020

Cuarentena

más
días de verano
quejas
temores
incertidumbre
escritura
hallazgo
y un grillo cantando cada noche.
El sábado.
El domingo.
El lunes.
El martes.
Y este miércoles.
Una búsqueda increíble.
Como una búsqueda del tesoro.
En medio del cuaderno grande
esa receta para la cual
todos los ingredientes
están dispuestos.
El campo de lavandas
donde recostarse un instante antes
de la recogida.
Que sea seis de enero
y los reyes magos cumplan la promesa.
El silencio en cada aula
y las voces como si nada
esparcidas en cada esquina.
Sigue aconteciendo
y en la revelación
la emergencia amorosa
de la tarea cumplida.
Ternura por ternura.



abril 12, 2020

Prohibido

En una profundidad desnuda
y al descubierto
en la complacencia
de la tristeza disfrazada
de desencanto.
Entre lo manifiesto y lo latente,
saliendo sobreseída del desfalco.
Desde el panóptico instalado
en la copa de los árboles
que están en el fondo del patio,
del patio grande, largo e infinito.
Creo que comí todas las moras
blancas, negras y rosadas.
Era demasiado fuerte la tentación
como para dejar pasar la imagen
de la puerta entreabierta
que mostraba en una mesilla de noche
los libros que mi tío leía cuando se iba a dormir.
Yo tenía que leerlos a todos,
fuese como fuese.
Los leí, a todos.
Uno por uno.
Una sola vez,
eso sí
porque no había tiempo para más
antes de dejarlos en la misma posición
en que habían sido puestos en pausa.
El caso,
colecciones enteras sobre la sexualidad
lo velado
lo oculto
lo omitido
ocupaban su atención.
Cien posiciones
y no acabé de entender
como la unión divina
era posible. 

abril 09, 2020

Tangible

Del modo en que hemos aprendido,
no es:
sin abrazos rotos,
más despacio,
conscientes
y sin mentiras,
en la escena,
en vivo y en directo,
sin excusas para la crueldad
porque la libertad absoluta
es peligrosa
cuando la inestabilidad
y la incapacidad para enamorarse
son protagonistas.

marzo 28, 2020

Decisión

Cuando se conjuga el desaliento,
la desazón, la desilusión,
la sensación de desprotección,
el desgano, la desesperanza
el cuerpo estalla 
y la armadura se vuelve inútil 
Y no hay modo de vencer
los obstáculos.
Pero sentirme vencida no puede durar
demasiado
que demasiado difícil está siendo
este tiempo
como para dejarnos abatir
tan pronto.
Es el espíritu el que toma la espada
y arremete una vez más.