Recuperando la memoria

Sentarse al fuego de las palabras, sentirlas vivas, chispeantes, capaces de actualizar ecos eternos y tiempos inexistentes.

Aquí tienes un lugar, que la rueda permite ampliarse y abrirse para que sientas tu espacio.

Que encuentres cobijo, mirada, escucha. Pero, sobre todo, que te encuentres...

febrero 11, 2014

Pérdidas

Donde la pena
y el dolor profundo
guarecen la tristeza
y el desencanto
Donde los quejidos
y las heridas
son un puñado
ceniciento.
En los túneles
de la miseria
y el abandono
tocan tambores
bajo la luna nueva.
Allí petrificados
por el arrebato
y la cerrazón
insanas.
Atravesada por los miedos
y los fantasmas eternos
del desamor.
Manzana de caramelo
sin mordida
y un vestido nuevo
sin estrenar
Ahora siento
que el espejo
me habla de mí.
Dos palomas
sobre los cables
del teléfono
asienten
sin darse cuenta. 

Llegada

Puedo verlos sentados sobre unos oscuros cajones
en aquel barco mecido por la inmensidad de la noche.
Envueltos en la estela del camino
en las huellas que dejaron
mirando hacia atrás con el corazón hacia adelante.
Son sus ojos lo que visten sueños nuevos
y en sus manos apretujan las ganas
que sembrarán en nuevos surcos.
Dolor profundo, dentro, siendo exorcizado
antes de llegar al puerto.
Dueños de la esperanza
de las ilusiones
de las lágrimas recién paridas
en el pueblo que dejaron.
Bienvenidos sean a esta tierra
a este sol de la mañana
y al futuro
que se hace presente
cuando sus pies
pisan el suelo
que los abraza.

febrero 06, 2014

Fotografías

Tejidas en sepia.
Visten trajes oscuros,
enlazan nombres y  miradas,
mientras cuentan historias
guarecidas
de boca en boca.
Es como abrir sus bultos y sus baúles,
y escuchar lo que cuentan las semillas
recién llegadas para llenar
-luego-
los graneros en esta tierra anfitriona.
Sus silencios abrazan
decisiones gestadas
bajo la almohada.
Cruzar el océano para inventarse
una cartografía,
para hacer propio
el nuevo territorio,
para reinventarse
y dejar descendencia
sin que los ancestros
determinen
merecimiento de heredero.

Santa la fe necesaria
para fundar una colonia
llena de esperanza
donde el almácigo anuncie
el nacimiento del trigo
que espera el molino.

Y en la matriz de la tierra
un azul heráldico
sobre una verde colina
abrazando el arado
bajo la protección
de una estrella de seis puntas.
Un guerrero es custodio:
hombre de frente
en la constelación austral.
Venus y el Sol le escoltan.


enero 28, 2014

Sincronía

Es mi vibrar
el mismo del árbol
de las alas del pájaro
de aquella rama
el del viento
el de las nubes
el de los motores
el de la lluvia
el de tus ojos
el de los tambores
el de sus vientres
el del nacimiento
el de la muerte
el de la tierra
el del ruido
y el del silencio.

enero 24, 2014

Vacío

Vi llover la luz
y es la infinidad de tus colores
lo que me ha atormentado en las esquinas.
Paisaje para la memoria
y un silencio de grises.
Tu corazón es un pueblo sin alma
que se hace inmensidad
en risueños azules.
Ciudad imaginaria
donde están atrapados
todos tus fantasmas,
tus gritos enmohecidos,
tus garras afiladas,
tu memoria invasora.
El agua mansa
se desliza oculta
entre las raíces
de los almendros.

enero 22, 2014

Templo

Todo está dispuesto
para la celebración
El banquete,
la música,
los placeres,
(todos)
el sillón sagrado,
el manto,
el cetro,
los pliegos,
la tinta,
la pluma,
el lecho.
Sándalo dulce
para abrazar
las heridas
mientras desaparecen.
Mirra para soltar
lo que no hace falta.
Rosas y Jazmines.
Reina de la Noche,
para exorcizar
tu boca
de otras bocas,
de otros caminos,
de los atajos
de la memoria.

Sol en Antares

Cenizas y humareda.
Piel que se deshace
mientras el hechizo se subleva
para liberarte.
Sólo hay un comienzo
que precede a otro comienzo
y sucede a un nuevo comienzo.
Aquí estamos.
Tras el oscuro velo y las sombras,
puedes ver la luz
y el magma sagrado
que se hace manantial
Danzan los cuerpos dorados
bajo la luz azul
de un no tiempo
finalmente inaugurado.
Se abren las puertas
y los recuerdos nos traen paz,
actualizan la misión,
ofrendan verdades reconocidas
donde se sanan
las memorias
y se guarece la alegría
incandescente.
Hemos sido, somos y seremos,
éstos,
los que nos reconocemos
los que nos llamamos
los que nos buscamos
los que sabemos
los que sentimos
los que acudimos en auxilio
los que protegemos
los que escuchamos el llamado del otro
los que estamos, siempre.
Los que amamos.