un anochecer de jueves ,
el preludio del fin,
el momento en que la fecha de caducidad se alcanza
un diálogo en el lenguaje nuevo
la conexión de la piel y de las manos
la mirada con destellos bajo los párpados
una fría tibieza en la rugosidad de los brazos
la quietud del cuerpo
donde la respiración aún deambulaba
Los sí y los no
en el movimiento intencionado de tus dedos
y la fortuna de haberte podido dar las gracias por TODO,
por TODOS
y recordarte cada uno de los momentos en que fuimos felices a tu lado
las tortas de cumpleaños
las mesas servidas
la magia en la cocina
tu capacidad para crear el infinito en un instante
tus ojazos que contaban historias impensadas
el modo de sorprendernos, de sorprenderme,
vos cantando a viva voz con el combinado girando...
Bendita existencia que confirma certezas
con sabor a vida eterna